Opinion · Puntadas sin hilo

Españoles, Rajoy ha hablado. Pierdan toda esperanza

El Presidente del Gobierno ha hecho unas extensas declaraciones en una entrevista conjunta concedida a cinco periódicos europeos, entre ellos el diario español El País.

Su cinismo y su capacidad de mentir no tienen límites. Veamos:

1. Manifiesta sin que le tiemble la barba que con la crisis la desigualdad no ha aumentado, negando que haya ricos cada vez más ricos, pobres cada vez más pobres, ni clase media estrangulada por impuestos y paro, contradiciendo las cifras oficiales.

2. Reconoce sin rubor que el primer día de su Gobierno ya incumplió lo prometido, a causa de los 90.000 millones anuales que había que pagar. ¿Acaso no lo sabía en la oposición si era un dato público nunca ocultado? Habla de legitimidad para aplicar lo que estaba en su programa, pero no de la ilegitimidad de lo que no estaba

3. Para reformar la Constitución dice que es necesario un consenso igual al de 1978. Pero para la reforma del artículo 135, origen de nuestra precariedad, bien que no fue necesario tal consenso y se lo guisaron solitos el PSOE y el PP.

4. Sobre la Monarquía afirma que es magnífica y cree que la posición del pueblo es favorable a ella. ¿Cómo lo sabe?

5. Elude contestar si votaría en contra del ingreso de Catalunya en la Unión Europea en caso de que se independizase. Ya lo veríamos en su momento. No quiere ni puede autorizar la consulta sobre el derecho a decidir porque no lo permite la Constitución. Catalunya no es comparable con Escocia, porque cuando uno se va, se va, lo cual vale para Escocia pero no para Catalunya, que, por lo visto, no puede irse. ¡E incluso habla de los lazos afectivos con Catalunya! Serán los suyos, porque los de los catalanes…

6. Lo que crea empleo es la exportación, el turismo y el consumo. O sea, lo que ya había, que nos ha llevado a la insostenible cifra de paro. Incapaz de arbitrar algo nuevo. No obstante saca pecho con los datos del paro. 26,5% durante muchos años, según las previsiones de todos los organismos españoles y extranjeros.

7. Las cuchillas de Melilla no cortan, disuaden, y están desde 2005. Pero oculta que se quitaron en 2007.

8. Sobre la Ley de Seguridad Ciudadana afirma que al desparecer las faltas del Código Penal es necesario establecer sanciones administrativas. Pero no dice que agravándolas de modo importante, siendo la Administración quien las impone y no un juez, y si se recurren hay que pagar tasas. Amén, entre otras muchas disposiciones, que los vigilantes privados puedan detener y cachear. O que llevar un porro en el bolsillo acarre dura sanción. O lo peor de todo: que haya sembrado el pánico entre los ciudadanos.

9. De la anunciada e inminente ley del aborto dice que sí estaba en su programa y por eso lo cumple. Es decir, cumple lo que le conviene, normalmente lo reaccionario, e incumple lo que también le conviene. De modo asombroso, los periodistas no le preguntan que si el aborto es un asesinato, también lo son los millones de abortos que anualmente se realizan en la Europa que dice que él tanto ama.

10. Se pirra por los bancos. Son nuestra tabla de salvación. Pero no los enjaeza. Y ya veremos si se recuperan los 41.000 millones que se le prestaron, y que ya dicho Guindos y el Banco de España que no, y lo perderán los ciudadanos.

11. En su partido no ha habido contabilidad B, pese a las abrumadoras constataciones. Y si lo hubiera habido, sería la contabilidad B del que la hizo, aunque fuera el tesorero del partido. Cinismo rampante y descalificador.

12. Obviedad suprema: Contra la desigualdad lo mejor es que haya empleo, y la educación crea empleo. Por eso su Ley de Educación puramente ideológica e impuesta sin el menor consenso y vivero de agravios.

13. Lo que le preocupa es adónde va Alemania, nuestro dueño. Gran declaración de sumisión.

14. Está muy contento con la Reforma Laboral. Como los trabajadores. Y por eso va a hacer más, le ha cogido gusto. Cositas sin importancia, como regular y rebajar los contratos a tiempo parcial. Por minutos, podría ser.

15. La clave de todo es bajar los salarios. ¿Pero no había una moderada subida?

16. Colmo del cinismo: Se ha subido un poco el pago de los medicamentos. Que pregunte, que pregunte a los enfermos dependientes y jubilados.

17. Divaga sobre la corrupción. Gürtel no le gusta. ¡Y con la memoria en el congelador afirma que no conoce ni un solo cargo político que esté imputado y no haya dimitido! Debería viajar al Parlamento valenciano donde solo está imputado el 20% de los diputados del PP, y de paso a múltiples alcaldías. Y no sabe nada de la eliminación de discos duros, aunque Julio Anguita diga que eso conlleva cárcel. Pero…

18. Asombroso: Niega que la gente esté insatisfecha con los políticos.
Y echa balones fuera con lo de que en España no existen partidos de ultraderecha. ¿Dónde estarán?

19. No habla ni reconoce que la verdadera causa de la incipiente salida de la crisis se debe principalmente a las circunstancias internacionales de mejora.

Nada que no supiéramos. El periodista español no le ha preguntado sobre la Ley Electoral y su necesidad de cambio. Ni sobre las relaciones con el Vaticano. Ya se sabe que contesta solamente cuando van a Europa y no tienen más remedio. Aquí, ni caso.

Me da la impresión de que no me cae muy bien Rajoy. No sé a ustedes. Y no sé si es un buen gobernante.