Puntadas sin hilo

En el supermercado

He ido al super a hacer la compra y me he encontrado en oferta una corrupción personal, familiar y política buenísima, la del deshonorable Jordi Pujol al que le iban a pillar con el carrito del helado en paraísos fiscales y ha decidido cantar antes de que emplumaran a su santa esposa y a varios de sus vástagos. He mirado en la etiqueta a ver si ponía cuánto se habían llevado, pero no lo pone. Tampoco pone si se le retirará oficialmente el título de Molt honorable ni si lo echarán de la presidencia honoraria del partido que fundó. ¿Por qué no devuelve todo el dinero si de verdad quiere pedir perdón? Dicen que es un producto muy alimenticio por sus sospechas que nos proporcionará vitaminas para este verano. Lo he comprado.
Allí mismo vendían también una reunión-conversación que van a tener Rajoy y Mas, pero me entran dudas de que vayan a conseguir algo satisfactorio más que para sus vanidades y cabezonerías, pues creo que uno quiere todo y otro nada, y cualquier salida intermedia no calmará ansias ni desprecios y solo pospondrá el problema. Hablar por hablar. Hasta el momento no habían vendido nada y la estantería estaba repleta con la senyera y la rojigualda.

Pasé de largo, entre una gran náusea, por la estantería en la que el embajador de Israel en Estados Unidos dice que deberían darle el Premio Nobel de la Paz a Israel, esa sucursal de EEUU en Oriente Medio, por la mesura con que está llevando a cabo la incursión en Gaza, ese holocausto al revés. Resulta llamativa la falta de solidaridad de los árabes, porque si todos los países árabes lo fueran, y no estuvieran vendidos, este sangriento conflicto terminaría y el embajador israelí amainaría en sus afirmaciones. Mientras empujaba el carrito hacia otra estantería no dejé de pensar que la palabra que mejor define a la Humanidad es ‘crueldad’. Me gustaría que los otros clientes del supermercado me dijeran si ellos encuentran otra mejor para lo de Gaza y para todo en general.

También pensé, mientras compraba huevos, que cuando seamos 47 millones de camareros el paro se acabará y saldremos de la crisis,

El de mi barrio es un supermercado raro porque te puedes comprar camisetas de jugadores de fútbol, sobre todo del Real Madrid: en su estantería pone que ya se han vendido 345.000 camisetas del nuevo fichaje el colombiano James, y el Real Madrid se ha embolsado 33 millones de euros. Efectivamente la crisis ha acabado.

En la pescadería anunciaban el pescado fresco del PSOE, pero cuando le pregunté al empleado que si estaba garantizado que el PSOE saldría del pozo en el que está metido me dijo que lo mejor era congelarlo y esperar un tiempo antes de cocinarlo. No supo explicarme si son tiburones pequeños o calamares colaboracionistas con su tinta. Le pregunté si sabía si los miembros de la Ejecutiva que nombren este fin de semana cobrarán por ser de la Ejecutiva, aparte de lo que cobren por otros cargos, y tampoco supo contestarme. No me convenció y no compré, le daré a la alubia.

La zona de EREs, corrupciones varias y causas judiciales estaba abarrotada. La gente preguntaba por todos los encarcelados del PP. Lo de los EREs andaluces iba con más retraso, aunque Alaya ha prometido que lo va a terminar de inmediatos y remitirlo al Supremo por lo de los aforados, o sea, cuatro o cinco añitos más.

Compré un poco de fruta, macarrones y dos packs con gazpacho, pagué y me marché. Creo que me llegará para la semana. Me parece que era un supermercado del PP. Atufaba a productos caducados. En el camino a casa me enteré de que Podemos está acabando de montar su chiringuito-super. Estoy deseando que lo abran y comprar en él.