Opinion · Puntadas sin hilo

Los tres tenores de la política nacional

Lo siento, no soporto más debates, me parecen una pelmez, no soporto más entrevistas ni humanas ni en profundidad, ni serias ni festivas, a los líderes políticos, no soporto más tertulias en las que ya sabes lo que va a decir cada uno.

Sin embargo, anoche y bajo el auspicio del diario El País tuvo lugar un debate lleno de interés entre los que podríamos denominar los tres tenores de la política española, Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias, con la ausencia, afortunadamente, de Mariano Rajoy, convertido en un barítono jubilado por su incapacidad para aprender las nuevas partituras del tiempo en que entramos y por los gallos que soltaba. Al atril de Mariano Rajoy estaba vacío, pero hubiera sido más efectivo, aunque más cruel, que hubieran colocado su imagen en contrachapado.

Cualquiera de los tres tenores puede ser un presidente del Gobierno válido por encima de la ideología que nos pueda ser más cercana. Cualquiera de ellos se ha integrado en el dinamismo político necesario para remozar España. Rivera es el más conservador, Sánchez el más contemporizador, e Iglesias el más rompedor. Los tres son, en principio, decentes, lo cual ya es un mérito principal. Y están vivos y no anquilosados, por no decir momificados, como Rajoy. Con cualquiera de ellos España puede caminar. Según todas las numerosas encuestas, empezando por la del propio El País, parece que Iglesias fue el ganador por amplio margen. Mientras tanto, en una mezcla de miedo y soberbia, Rajoy era entrevistado en Telecinco y consiguió la cifra de audiencia del 16,6 %, la más baja de de todos los líderes políticos que han pasado por el informativo de Piqueras.

Lo que se debería deducir del debate es que los tres están en la onda de modernidad que una acción política coherente exige. Asimismo se debería deducir la posibilidad de que los tres, fuese quien fuese el más votado en las elecciones, se coordinasen para excluir al viejo barítono de gobernar una legislatura más. Es un imperativo moral y político que la oxidada derecha quede arrumbada. La ilusión es un derecho constitucional. El 20 de diciembre se verá si el debate ha sido un éxito o no, y si los tres tenores merecen tal nombre o son unos simples ratas de zarzuela.

Solo una pega: los tres hablan, como un gravísimo defecto de nuestra democracia, de la separación de poderes de la que presume Rajoy, pero ninguno señala, ni en ninguna entrevista o tertulia tampoco, que una de las mayores brutalidades perpetradas por Rajoy ha consistido en la creación de un ordenamiento jurídico a su capricho y conveniencia.

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Gota TRINIDAD JIMÉNEZ: Parece que Telefónica ha dado el visto bueno para que Trinidad Jiménez pase a formar parte de su Consejo de Administración, integración que aún no se ha producido, y que no creo sea temerario afirmar que no se producirá hasta después de las elecciones.

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