Opinion · Asaltar los Suelos

Yo quiero decidir

El lunes 2 de junio, el Rey Juan Carlos I de Borbón ha abdicado.

El lunes 2 de junio, por una televisión alemana me he enterado que el Rey Juan Carlos I de Borbón ha abdicado

El lunes 2 de junio, desde una ciudad alemana, he visto como mi pueblo ha salido a la calle a exigir el derecho a decidir democráticamente quién es su Jefe de Estado. No por una concesión genética. A decidir democráticamente.

El lunes 2 de junio me revuelvo pensando que quiero estar en la Puerta del Sol exigiendo que caiga un régimen que yo no he escogido.

Desde 1978, elecciones y referéndums que mis padres votaron estrenando su recién cumplida mayoría de edad, no ha habido otra oportunidad para que escojamos el modelo de Estado que queremos tener. 36 años después, volvemos a tener la oportunidad de hacerlo. Se caen los pilares de un pacto. Nace la oportunidad de reinventar nuestra realidad.

Algo está cambiando. Crisis de régimen, caída del bipartidismo,… Llamémoslo como queramos. Sabemos que nuestra realidad no es la que teníamos ni hace uno, ni hace dos, ni hace veinte años. Un parte significativa de la sociedad está replanteándose los principios que siempre nos han vendido como el pacto del 78. Principios que eran intocables. Hasta ahora.

Con esto no quiero decir que una mayoría quiera cambiar de modelo de Estado. De Monarquía a República. No. Con esto quiero decir que nos merecemos escoger el marco en el que queremos vivir. Nos lo merecemos incluso, o sobre todo, los que nunca hemos tenido la oportunidad de hacerlo.

Hoy, desde una ciudad alemana, veo cómo mi gente pide esto ante un monarca agotado sobre el que se basaban unos pactos caducos. Hoy comprendo lo que cientos de miles de personas que se han tenido que marchar de España pueden estar sintiendo en estos momentos al ver que algo puede cambiar. Hoy veo más claro por qué hay que exigir el derecho a decidir qué queremos ser. Puede que nada cambie, pero quiero poder participar en esa decisión.

Yo volveré pronto y participaré en el movimiento que exigirá el derecho a decidir. Pero hoy, desde la distancia, comprendo mejor que nunca el significado político de que tanta gente joven no haya tenido más remedio que emigrar. Excluir a quien no podemos integrar.

Hoy, más que nunca, veo cómo nos quieren arrebatar el derecho a decidir lo que somos bajo unos criterios no democráticos. Hoy más que nunca, comprobamos lo necesario que es exigir el derecho a decidir.