Corrupción en Estepona

Como título de película, suena a serie B. Segundas partes eran de prever cuando la primera ha rendido tan espectaculares beneficios, mientras a los responsables de hurtos de millones de euros no les hagan desistir de su empeño aplicándoles medidas disuasorias como la posibilidad de estar retenidos dieciocho meses, sin necesidad de que intervenga juez alguno; eso sí, aconsejando que se les garanticen condiciones que no resulten vejatorias durante su privación de libertad en régimen de hacinamiento, como se pretende hacer con los ilegales sin que hayan delinquido.

El alcalde era del PSOE. Al parecer ya le han dado bola del partido. También dicen que el Ayuntamiento tenía muchos expedientes administrativos pendientes, es decir, que esto ha sido la crónica de una muerte anunciada. Cuando pillan a un cargo trincando, yo prefiero que sea de un partido distinto al PP, aunque se llevan la palma por abrumadora mayoría, ya que así nos ahorramos escuchar a altos cargos de ese partido, que pretenden gobernar España, y a la que dicen amar por encima de todas las cosas, declaraciones contra la acción de la justicia y de las fuerzas del orden, a los que tildan de peones del fiscal general, paranoico perseguidor de centristas moderados.

Nos ahorraremos también el espectáculo de los presuntos chorizos gritándoles a sus enfervorizados seguidores que en la España de Zapatero los alcaldes honrados están en la cárcel y los etarras en la calle, la triste afiliación masiva a ese partido de ciudadanos en solidaridad con el presunto y, sobre todo, lo más descorazonador, ver como se les permite presentarse a las elecciones y superar el resultado con respecto a cuando era presuntamente honrado, premiando así su fechoría. ¿Hablarán de esto en su congreso?