Asuntos & cuestiones

Yo desmiento

Afirmo tajantemente que no soy el padre del hijo de la actriz Scarlett Johansson, aun desconociendo si está, o no, embarazada. Me gustaría que mi declaración viniera avalada por un organismo tan serio como FAES (fundación para el análisis y los estudios sociales) ya que el comunicado es de gran trascendencia política y, por tanto, digno de una entidad del prestigio de la mencionada. Como me gusta pasar desapercibido, no desearía  que el desmentido sobre mi paternidad saliera en las portadas de los diarios, se divulgara a través de las ondas y, mucho menos, que el periódico que habitualmente apuntala mis pensamientos y ensalza mi carismática figura, dedicara un artículo editorial a tal cuestión. Podría parecer que amplificando un comentario absurdo aparecido en un diario marroquí, lo que pretendía era ensalzar mi consabida hombría, así como los rasgos que han caracterizado nuestra estirpe. No es esa mi intención. Quisiera dejar claro que no soy el padre, pero con ello no pretendo negar la posibilidad de que tal cosa hubiera podido ocurrir pues, viendo mi foto, que yo lo diga está mal, doy por sentado que no habría hembra cabal, en edad de merecer, que no se viera atraída por mi varonil presencia, mi empaque y mi espectacular musculatura, cuyo armónico conjunto proclama una fisionomía a todas luces irresistible. Eso, sin tener en cuenta mi patrimonio, que no puedo declarar pues de todos es sabida la endémica envidia que caracteriza a los españoles, y empezarían a preguntarse de dónde ha salido, pero baste con decir que yo, y sólo yo, dejé de herencia el país más rico de toda nuestra historia. Lo que comunico para su general conocimiento, dada la trascendencia que para la historia de España tiene todo lo que a mí concierne.