Lección de ética

Me acusan de dar caña a la derecha en exclusiva, así que hoy me tomaré un respiro para destacar algo de lo que de bueno tienen y, sin duda, junto a la cara dura, destacaría su sentido del humor. Hace unos días, el ex – presidente Aznar dio una charla en el Círculo Ecuestre Catalán, donde se propuso como ejemplo moral en estos tiempos en los que la corrupción copa las portadas de los periódicos un día tras otro. Reivindicaba su forma de abordar este complejo problema cuando era el máximo responsable de la administración del Estado. Nadie en la sala entendió el chiste. Sin embargo, gracias a su conocido tesón, y ese don que tiene para hacer el ridículo en varios idiomas pensando que está tocando la gloria de la genialidad, continúo con el festival del humor sin darse cuenta de que los presentes le tomaban en serio. Comoquiera que el auditorio estaba formado por lo más granado de la clase empresarial y política del centro, uno se queda estupefacto al comprobar en manos de quién estamos. Estos señores son los que acaparan la riqueza, nuestro futuro está en sus manos. Al parecer, no entendieron el estilo cínico con el que el señor Aznar les hablaba, porque los casos de corrupción que nos asolan fueron pergeñados, orquestados y perpetrados durante la época en la que el genio escénico fue presidente. Claro que, con tantas cifras como tienen en la cabeza, no les debe caber una sola fecha y, dado su deterioro, cuando ven las imágenes de los invitados a la boda de la niña, deben pensar que en el Escorial se rodaba un capítulo de los Soprano. Eso, o que nos toman por idiotas desde el más absoluto desprecio. En sus manos estamos.