Asuntos & cuestiones

Y no volvió

Dicen los creyentes que un domingo como este resucitó el hijo de Dios. Al tercer día. Se dio prisa, la experiencia no le resultó gratificante: pidió salir cuanto antes. Como en aquellos tiempos no existía la crónica rosa y, a diferencia de lo que me contaron en el cole, ninguno de sus biógrafos fue contemporáneo suyo, no queda mucha constancia de su vida privada, pero, para colmo, le atribuyen celibato.

En fin, pensaba en el susto que se llevaría el que vino a redimirnos del pecado si se presentara de repente por nuestras calles a echar un vistazo. Creo que el negocio que se han montado a su costa le dejaría bastante perplejo, aunque, como todo lo ve, debe de estar al tanto de lo que pasa en el Vaticano y sus finanzas, de la quiebra del Banco Ambrosiano, de cómo en esas arcas guardan dinero de procedencia ilegal, de cómo se persigue a esa Iglesia que está junto a los pobres y de un pequeño detalle frente al que era muy sensible: que acuñen moneda en el nombre de Dios.
También estoy seguro de que daría una interpretación precisa de su célebre frase: "Dejad que los niños se acerquen a mí", para evitar que tantos miembros de la religión que más solera tiene de las que se han montado en torno a su figura se vean envueltos en procesos por abusos sexuales a menores bajo la ocultación cómplice de la cúpula eclesiástica que, de forma incomprensible, se dedica a perseguir a los denunciantes en lugar de atajar los vergonzosos delitos perpetrados por aquellos que tienen la custodia de las almas. Está claro que el primer intento no tuvo éxito, fueron sus guardianes los que dieron un golpe de Estado, expulsándole de su propio reino.