Asuntos & cuestiones

¡Qué buena noticia!

El extremo centro español se solivianta ante cualquier noticia relacionada con la desaparición del terrorismo. Con el último comunicado de ETA anunciando una tregua, no se limitó a desconfiar de la veracidad de la declaración, sino que llamó a la movilización. Su líder espiritual, Mayor Oreja, que viaja al centro siguiendo la ruta que marcara Julio Verne, resurge del magma ígneo cual Zaratustra cada vez que se perfila la posibilidad del fin del terrorismo para exigir la supresión inmediata de las negociaciones y de las concesiones políticas y materiales.
Ya nos vamos acostumbrando a estos exabruptos tan del gusto de la España nostálgica del antiguo régimen. En la anterior tregua, el señor Mayor recorría los despachos de diputados europeos anunciando la venta de Navarra al País Vasco, en uno de estos episodios ridículos y zafios de nuestra historia reciente. Este tipo de actitudes, más características de la intransigencia sectaria que de los políticos honestos, son del agrado de sus compañeros que, lejos de pedirle moderación, agradecen sus aportaciones. Como dice la vicesecretaria de Organización, la señora Mato, "él sabe mucho y siempre hay que tener en cuenta lo que dice". Esta señora debe de ser muy despistada, ya que no fue capaz de responder si tenía un Jaguar en casa o no, dijo que "no le constaba", y perdió la ocasión de consultar a Mayor Oreja acerca de la propiedad del vehículo.
Tuvo que ser la Policía la que aclarara que la habían visto paseando en él y que fue un regalo de esa trama corrupta llamada Gürtel que, como todos saben, utilizan los jueces para perseguir política y selectivamente a los honrados cargos del "centro" por orden de Rubalcaba.