Somos fenomenales

Hay personas geniales. Mis favoritos son Espe y Josemari. Son de traca.
Para empezar, fueron los únicos que dijeron la verdad de la causa de la crisis: “El exceso de intervención del Estado”. Cuando los aburridos, los economistas, los negativos y los progres estaban empeñados en que la culpa la tenía el levantamiento de los controles, sólo ellos se atrevieron a llevar la contraria. Por lo menos dicen lo que piensan, por eso me caen bien.
También me encantó cuando le preguntaron a ella por el hundimiento de Irlanda, donde gobernaban los peperos de allí: “Claro, porque se han hecho socialistas”. Es tronchante. El que crea que es tonta, allá él, por lo menos es superdiver y habla claro.
Otra cosa genial es que Josemari ande dando charlas negando el cambio climático y cobre por ello, mientras Ana, su mujer, reparte folletos en los colegios explicando lo malo que es eso y cómo se combate. Claro, porque seas pareja no tienes por qué pensar igual de las cosas, me parece supermoderno.
Y el jueves Espe estuvo estupenda, dijo otra vez la verdad: “Los socialistas se han cargado la educación pública”. A mí que no me vengan los de siempre con que cada comunidad va de una manera y que la educación es responsabilidad suya, la educación se tiene, o no se tiene, y punto.
Digan lo que digan, Espe y Josemari molan, lo que pasa es que hay mucho envidioso que no tiene ni idea porque estudió en la escuela pública en los setenta, y claro, no se enteraron de nada porque se la habían cargado los socialistas que eran los que gobernaban cuando la dictadura.