Asuntos & cuestiones

¿Es español el demonio?

Hoy están convocadas manifestaciones en todo el mundo. El signo que aúna la convocatoria es la indignación. Indignación compartida por muchos políticos siempre que vaya, exclusivamente, contra su rival.
Dijo Santa Teresa que había más lágrimas derramadas por las plegarias concedidas que por las no concedidas. Así le ocurrió al principal partido de la oposición, que se sorprendía al ver que en España no hubiera una reacción como la de Egipto, y dios les mandó un camping a la Puerta del Sol. Cuando aquellos elegantes señores vieron semejante turba perroflautista pasaron a la descalificación. La lideresa neocon definió el movimiento como panda de camorristas pendencieros que pretenden dar un golpe de Estado, y todo porque mostraban su rechazo a la crisis en la que nos encontramos gracias a la falta de intervención del Estado en el control de los que ostentan el poder real, los que manejan el dinero, y que tienen secuestrado nuestro futuro. Antes lo llamaban "capital", ahora lo llaman "mercado". Es lo mismo.

Hoy los ciudadanos salen a la calle para hacer ver a quien corresponda, aunque nadie se dé por aludido, que son conscientes de la impunidad en la que operan quienes nos han llevado a esta situación y que desconfían, como cualquier víctima, de las soluciones que aportan los verdugos.
España está de moda. No sólo Zapatero es capaz de hundir el mundo, sino que nuestros progres andrajosos son capaces de llevar la subversión, el caos y la abolición de los valores eternos a todo el orbe. Y lo peor: Satán está detrás de esta chusma.