Asuntos & cuestiones

Javier Bardem: artista español

Me alegro mucho de que le hayan dado un Globo de Oro a Javier Bardem, y me alegro también por su familia, que ha sido sometida a una persecución infame por parte de la caverna. Algunos no han tardado en destacar la paradoja de que trabaje en EEUU, teniendo la ideología que tiene. Le tachaban, incluso, de hipócrita cuando se marchó allí. Las pocas declaraciones que le he escuchado desde que vive en América son idénticas a las que hacía en España, y lo que parece que realmente les duele es que pueda triunfar con su talento sin necesidad de arrastrarse. De lo que no me cabe duda es de que el precio que ha pagado Javier Bardem por dar la cara por otros, y poner voz a los que no la tienen, no estarían dispuestos a pagarlo sus detractores, que, pondría la mano en el fuego, se venderían por mucho menos. La paradoja se da porque, al parecer de muchos, es antiamericano. A su entender, estar contra Bush y su política exterior, genocida, dicho sea de paso, le convierte en enemigo de América. Del mismo modo que no ser aquí del partido y la religión verdaderos le convierte a uno en antiespañol. Se quedarían pasmados los señores reaccionarios si supieran la cantidad de americanos que piensan como él, o la cantidad de americanos que valoran su trabajo al margen de cómo piensa. Pero, en cualquier caso, yo les recordaría a estos señores patriotas que, por encima de todo, es "español", y eso le convierte en "portador de valores eternos", cuestión que debería estar por encima de cualquier consideración. Además, con este reconocimiento internacional, nos saca del rincón de la historia, como aquel líder espiritual de recia estirpe y ardor guerrero. De donde no podrá sacarnos nunca Javier Bardem, por desgracia, es del rincón cainita de la caspa.