Asuntos & cuestiones

Cuando la inocencia no es suficiente

A pesar de que la justicia no encuentra nada punible en la acción de los médicos del Severo Ochoa, la plana mayor del PP, con Esperanza Aguirre y el actual consejero de Sanidad, señor Güemes, manda Güemes, a la cabeza, sigue insistiendo en que hubo malas prácticas, pero que no se han podido demostrar. O sea, que se asesinó. A esta gente, que dota a los madrileños de la peor sanidad de España, todavía no le han explicado que la diferencia entre un Estado totalitario y uno democrático está en que en el último hay que demostrar la culpabilidad para poder llamar asesino a alguien, y que, además, a los ciudadanos se les respeta, se les defiende y se les procura bienestar. Ésta es la esencia del sistema. La democracia no es una manera de elegir representantes, sino un modelo ético. La persecución de la ciudadanía desde las instituciones por cuestión ideológica, que es lo que hacen estos señores del Partido Popular, es incompatible con la democracia. ¿De dónde sacan a estos fulanos? ¿Dónde hacen el casting? Es terrible la crueldad con la que se manejan, la facilidad para mentir sin pestañear, y el desprecio que demuestran por las más elementales reglas del sistema. Todos podemos hacer acusaciones gratuitas y anónimas, pero nosotros no somos tan ruines. ¿Nosotros? Sí, los que estamos del lado de la democracia y la libertad. Aunque la palabra libertad tiene diferentes significados. Para ellos es una amenaza permanente. Viven mejor, y lo reconocen con nostalgia, cuando no la hay. ¿Alguno de los actuales representantes de la derecha podría ser ministro si Franco siguiera vivo? Habría tortas por pillar cartera. No son galgos, ni podencos, son lo que son. Sin complejos, sin piedad, con impunidad. Y les votan. Ése es el drama.