La niña de Pinochet

Al parecer, señores afines a la causa de Pinochet compraron el portal salvadorallende.cl y, cuando uno entraba, lo que se encontraba era una página dedicada a loar al dictador. Un detalle curioso es que el militar sanguinario, que tenía previsto meter a la familia de Allende en un avión para derribarlo en vuelo, aparecía con una niña en brazos. Debe ser moda esto de utilizar una niña para parecer inofensivo, aquí también lo hizo un líder de centro con poca fortuna. No dice el pie de foto si esa niña es familia del dictador o, por el contrario, de alguno de los asesinados que, gracias a dios, le dieron la oportunidad de ejercer la caridad cristiana al salvar de la miseria a la huerfanita. En esa página se pedía una estatua para el dictador. ¡Qué manía tiene esta gente con las estatuas! No son amigos de la memoria, como sabemos, pero les gusta que “los suyos”, sean ladrones, criminales, torturadores, o secuestradores de niños, queden inmortalizados en calles y plazas. Aquí pasa algo parecido. Cuando se intenta retirar una estatua del dictador, montan el pollo por “respeto a la historia”, mientras afirman que la guerra civil española empezó en el 34, o sea, que no fue consecuencia del golpe de Estado que dio Franco en el 36. Pobrecillo, con lo orgulloso que estaba de la masacre que salvó España de las garras del marxismo, y ahora vienen “los suyos” a robarle hectolitros de sangre. Esto del amor a las estatuas de asesinos debe de ser porque les gusta que los niños jueguen alrededor del monumento sin saber, y he aquí la importancia de borrar la memoria, que ése al que cagan las palomas mataría a sus papás, sin dudarlo, sólo por no estar de acuerdo con sus ideas. Les da morbo la propiedad de la vida de los ciudadanos, es el poder supremo.