Opinion · Balagán

Top Arnona

La prensa hebrea del fin de semana incluye un pequeño folleto volante de cuatro páginas de papel satinado en el que se anuncia la creación de un nuevo barrio en Jerusalén. Se llamará Top Arnona y estará situado al este de la carretera de Hebrón, en los territorios palestinos ocupados. No es ninguna publicidad engañosa, porque en la última página viene un mapa de la zona que no deja lugar a dudas. Se explica que tendrá viviendas de tres, cuatro y cinco habitaciones, con dúplex de lujo, en seis edificios de doce plantas y en cuatro edificios de once plantas. Se facilitan varios números de teléfono para que llamen los interesados en comprar.

El proyecto de Top Arnona muestra que Israel sigue adelante con su expansión unilateral en Jerusalén Este. La expansión se lleva a cabo a plena luz del día y no es ningún secreto para nadie. Se hace sobre los territorios ocupados que Israel se ha anexionado unilateralmente. El incumplimiento de la ley internacional es flagrante, sin embargo en Occidente prefieren mirar hacia otro lado. No sólo los Estados Unidos, sino también los europeos. Unos y otros toleran la expansión en el sector ocupado, y esta actitud sirve de acicate a los israelíes para expandirse más y más.

Más allá de Jerusalén Este, por todos los territorios ocupados se ven obras en marcha. Esta semana pasé por la colonia de Kiriyat Arba, junto a Hebrón, y en la misma entrada del asentamiento se estaban construyendo nuevos edificios. La población de Kiriyat Arba ha crecido exponencialmente en los últimos años. Pero vaya uno donde vaya, por Cisjordania se ven obras por todas partes.

No se puede dudar de que Israel realmente quiere dialogar con los palestinos, como aseguran sus dirigentes. Justamente quiere eso, un “diálogo” eterno y hueco, la continuación del “diálogo” que comenzó en la Conferencia de Madrid de 1991. Entonces había en Cisjordania 50.000 colonos y hoy hay casi seis veces más. Eso sin contar con Jerusalén Este.