Balagán

Aniversario de Jerusalén

Israel celebra entre ayer y hoy el aniversario de la "reunificación" de Jerusalén con multitud de actos pomposos que destacan la judeización de la ciudad santa. Cuarenta y tres años han transcurrido -según el calendario hebreo- desede la ocupación de Jerusalén Este por parte del Ejército israelí en la guerra de 1967. Desde entonces Israel ha expropiado el 35 por ciento de la superficie de la Jerusalén árabe, es decir unos 24 kilómetros cuadrados, y ha construido unas 50.000 viviendas más allá de la línea verde. La expansión judía continúa día a día ignorando la ley internacional y mientras la comunidad occidental lo permite con un silencio cómplice.

Israel hace todo lo que tiene que hacer sin ocultárselo a nadie. Desde 1967 se han construido una multitud de barrios judíos en el sector ocupado y también en el sector occidental. En el mismo tiempo no se ha construido ni siquiera un barrio palestino. La última vez que Israel autorizó la construcción de 600 viviendas en un barrio árabe fue hace treinta años. Una enorme parte de las tierras que están en manos palestinas -unos 45 kilómetros cuadrados- se han declarado "zona verde". Sin embargo, en algunos casos la "zona verde" palestina se está convirtiendo en zona construible para los judíos.

El primer ministro israelí, Binyamin Netanyahu, ha dicho recientemente que los palestinos pueden construir en cualquier parte de la ciudad. Sin embargo, Netanyahu, que nació en Jerusalén, no puede ignorar que la municipalidad no da a los palestinos permiso para construir ni siquiera en la parte palestina de la ciudad, y mucho menos en la parte judía , donde la tierra pertenece a una agencia del Estado que por ley sólo puede vendérsela a judíos.

Jerusalén cuenta con 774.000 residentes, de los que el 63 por ciento son judíos, el 34 por ciento musulmanes y el 2 por ciento cristianos, según la clasificación por religiones realizada por el ministerio del Interior. Más de 7.000 residentes se han ido de la ciudad en el último año. A pesar de ello, la población ha crecido ligeramente debido al alto índice de natalidad que se registra especialmente entre los judíos ultraortodoxos y también entre los palestinos.

Jerusalén es una de las pocas ciudades del mundo donde hay más mujeres que hombres trabajando. Esto se debe a que una gran parte de los judíos ultraortodoxos no trabajan y consagran sus vidas al estudio de los libros religiosos.