Balagán

'Jaqueca'

Tal vez el mundo esté cambiando, aunque todavía no sepamos en qué dirección, o si lo hace muy rápida o muy lentamente, pero Israel no cambia, de eso se puede estar seguro. En el Estado judío la decisión de cambiar todavía no se ha tomado y esto le puede acarrear muchos problemas, pues Israel parece empeñada en continuar con su política unilateral que cuenta con el apoyo incondicional de Estados Unidos y Europa. En Israel están convencidos de que mientras el mundo sea unipolar tienen garantizado un futuro amable.

El Yediot Ahronot del domingo traía por título "Tres frentes" y por subtítulo "Los problemas de Israel: derrota en la ONU, boicot en Berlín y dolor de cabeza en el Mediterráneo".

El primer frente, la derrota en la ONU, alude a la decisión de las Naciones Unidas de realizar una conferencia en Oriente Próximo para garantizar que esta parte del mundo queda libre de armas nucleares. Es una decisión muy sensata, pero Israel la rechaza. Los israelíes han apelado una vez más a Estados Unidos para impedir que la iniciativa prospere, y de hecho han dicho que no se sentirán vinculados por ningún acuerdo internacional en ese sentido.

El segundo frente, el boicot de Berlín, alude a la decisión del Deutsche Bank, la primera entidad bancaria de Alemania, de vender sus acciones en una puntera empresa israelí, Elbit Systems, porque está implicada en la construcción del muro de Cisjordania y en otras aventuras económicas con base en los asentamientos judíos de los territorios ocupados.

El tercer y último frente, según el Yediot, el "dolor de cabeza" en el Mediterráneo, aludía a la flotilla internacional que puso rumbo a la franja de Gaza. Sin embargo, lo que el domingo era una simple "jaqueca" ayer se convirtió en un problema bastante grave.

Pero Israel tiene muchos más frentes abiertos. La mayoría se derivan de la ocupación, no sólo de Cisjordania y Gaza, sino también del Golán, y no son simples 'jaquecas'. Se ha de admitir, sin embargo, que los israelíes están dispuestos a seguir pagando el precio de la ocupación, aunque sea muy alto, porque prefieren las ventajas que les da la ocupación a la incertidumbre que les daría la no ocupación.

Ciertamente el mundo está cambiando pero Israel no toma nota. Algunos intelectuales judíos, de Israel y de la diáspora, vienen advirtiendo desde hace algún tiempo del cambio del mundo, pero aquí de momento pasan de todo. Con el transcurso del tiempo veremos si Israel se puede adaptar a ese cambio y sobre todo si puede adaptar la ocupación a un mundo multipolar.

Netanyahu tenía que haberse reunido hoy con Obama en la Casa Blanca. Las circunstancias le han obligado a aplazar el encuentro. En un primer momento, tras el asalto israelí de la flotilla, Netanyahu insistió en mantener su agenda, pero luego vio que no podía ser. Debería tomar nota de que hay algo más urgente que reunirse con Obama: la resolución del conflicto con los árabes. Israel no parece estar lista para eso. De hecho, nunca lo ha estado.