Balagán

Autobuses israelíes

La Asociación para la Igualdad Cívica en Israel ha presentado un informe que una vez más deja constancia de la discriminación que sufren los árabes o palestinos que tienen la nacionalidad israelí y residen en el Estado judío.

El informe se centra en el servicio de autobuses que reciben las poblaciones árabes, comparado con el servicio que reciben las poblaciones judías.

El informe revela que la frecuencia de los autobuses en las localidades de población judía es mucho más alta que la frecuencia de los autobuses en las ciudades con población árabe.

En algunos casos, en ciudades con un número de habitantes similar, la frecuencia con que se encuentra el servicio de autobuses en las poblaciones judías es hasta 14 veces superior a la frecuencia de los autobuses en las ciudades árabes.

El estudio compara tanto la frecuencia como el número de rutas que hacen los autobuses, que también es muy inferior en las ciudades árabes.

En Umm al Fahm, por ejemplo, una de las localidades palestinas más grandes de la Galilea, hay 184 viajes diarios en 26 rutas distintas. Pero en la localidad judía de Pardes Hannah, que es menor que Umm al Fahm, hay 694 viajes diarios en 33 líneas de autobuses

En la localidad palestina de Kafr Qasem, hay 62 viajes diarios de una sola línea, mientras que en la vecina localidad judía de Shoham hay 232 viajes diarios en 27 líneas distintas.

La discriminación que sufren los árabes o palestinos de Israel se aprecia en prácticamente todos los ámbitos de la vida, todo el mundo los conoce pero las autoridades no hacen nada para corregirla.

La misma esencia del Estado protege la discriminación, que no es únicamente una discriminación institucional sino que se percibe claramente a nivel ciudadano.

Hay numerosas localidades de población judía que alegan todo tipo de pretextos para no permitir que árabes o palestinos se establezcan en ellas. Esto se hace a plena luz del día y la autoridades prefieren mirar para otro sitio.