Balagán

Sobran armas

El secretario de Defensa Chuck Hagel inició ayer en Israel una gira por varios países de Oriente Próximo durante la que va a firmar contratos de venta de armas por valor de 10.000 millones de dólares.

Hagel ha dicho que esta gira y la consiguiente venta de armas son una advertencia a Irán, un país que nunca ha agredido a sus vecinos pero que en varias ocasiones ha sido agredido por ellos con la ayuda militar y económica de Estados Unidos e Israel.

En Teherán insisten en que su programa nuclear es exclusivamente pacífico. El líder espiritual de Irán ha confirmado que entre sus planes no figura la adquisición de armas nucleares, pero los occidentales, impulsados por Israel, no lo aceptan y han sometido y someten a la república islámica a fuertes sanciones de todo tipo.

Que Estados Unidos arme hasta los dientes a los países de la región debería preocupar a todos. Y todavía debería preocupar más que Israel sea el destino de armas específicamente diseñadas para atacar a Irán.

Entre el material que Hagel va a pasar a Israel figuran aviones nodriza capaces de avituallar a los cazas en una hipotética operación contra Irán.

Hagel ha reconocido que existen "diferencias" entre la visión que tienen Estados Unidos e Israel respecto a Irán. Washington dice que su objetivo es que Teherán no disponga de armas nucleares, mientras que Israel no quiere que Irán tenga "capacidad" para construir las armas, que es distinto.

Un Israel fuerte militarmente es una garantía de que no habrá paz en Oriente Próximo. Los israelíes solo han cedido en situaciones de debilidad y la adquisición de armas sofisticadas como la que ahora se lleva a cabo no favorece de ninguna manera a la paz.

Oriente Próximo es una de las zonas más armadas del planeta, y justamente el objetivo de Estados Unidos debería ser el contrario. Mientras no haya desarme, tendremos garantizada más inestabilidad y más injusticia en la región.