Balagán

Tambores de guerra

Conforme pasan las horas más cercano se vislumbra un ataque occidental contra Siria. El secretario de Defensa, William Hagel, dijo ayer que el ejército americano ya está listo y solo espera la orden de Barack Obama.

Una agencia de noticias internacional informa de que fuentes que han participado en una reunión entre occidentales y la coalición rebelde siria dicen que los rebeldes han sido informados de que el ataque tendrá lugar en cuestión de días. Los rebeldes, según las mismas fuentes, han pasado a los occidentales una lista con los objetivos que se deben bombardear.

El régimen sirio no tiene otra alternativa que prepararse para un ataque que en principio se dirigirá contra infraestructuras militares, aunque habrá que esperar para ver si también se lanza contra infraestructuras civiles, en el mejor estilo israelí.

El primer ministo Binyamin Netanyahu ha dicho que si Siria dispara contra Israel, Israel hará caer el régimen de Bashar al Assad.

Por su parte, el ministro de Exteriores sirio, Walid al Muallem, dio ayer una conferencia de prensa en Damasco con la posibilidad de que los periodistas le formularán preguntas, es decir no como la rueda de prensa del lunes del secretario de Estado John Kerry, que no permitió preguntas.

Muallem defendió la inocencia de su país en referencia a las acusaciones de que ha usado armas químicas, y añadió que el objetivo último del apoyo occidental a los rebeldes es Irán. Siria solo sería un eslabón más en la cadena que conduce a Teherán.

Según Muallem hay dos partes que se benefician especialmente del conflicto sirio: Israel y los "grupos armados vinculados con Al Qaeda". Pero muy bien se podría añadir a la lista los países sunníes que sistemáticamente ayudan a los rebeldes y combaten cualquier forma de chiismo, sea donde sea. En este sentido, Muallem dijo que Arabia Saudí está ayudando con armas y dinero a los rebeldes, algo que se sabe desde hace mucho tiempo.

Para Israel Siria es un objetivo claro, y los dirigentes hebreos no lo niegan, puesto que es el puente entre Irán y Hizbola. Aislar a Hizbola y destruir el régimen islamista de Teherán están en el punto de mira de Israel desde hace décadas, y los israelíes comparten estos objetivos con Arabia Saudí y demás países sunníes de la región.

En cuanto a los "grupos armados vinculados con Al Qaeda", Muallem dijo que el apoyo que reciben de Occidente muestra que los occidentales necesitan el terrorismo islámico para justificar sus políticas agresivas en Oriente Próximo.