Balagán

Gaza en invierno

La última guerra de Gaza, el verano pasado, dejó decenas de miles de viviendas destruidas total o parcialmente en distintas poblaciones y campos de refugiados de la Franja.

Poco después numerosos países árabes y occidentales anunciaron en El Cairo el envío de ayuda económica para paliar aquellos destrozos. Sin embargo, millares de familias están pasando el invierno en unas condiciones excepcionalmente adversas debido a que esos países no han cumplido sus promesas.

La UNRWA, que es la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados, anunció ayer que ha cesado de ayudar económicamente a las familias afectadas y también ha suprimido el préstamo de viviendas de alquiler que costeaba porque se ha quedado sin dinero "debido al incumplimento de sus compromisos por parte de los países donantes".

Mediante un comunicado, la UNRWA dice que no puede ayudar tampoco a las familias que tratan de reconstruir sus casas o de construir otras destruidas totalmente por las bombas israelíes.

La agencia de la ONU señala que solamente ha recibido 135 de los 724 millones de dólares que solicitó a los países donantes para la reconstrucción de las 96.000 viviendas que fueron destruidas total o parcialmente.

Dice la agencia que numerosas familias viven sin techo y que en pleno invierno, a causa del frío, hay niños que han muerto.

Un portavoz de la UNRWA ha declarado que "no está claro por qué no ha llegado el dinero prometido". Sin embargo, no es muy arriesgado aventurar que los países donantes tienen otras prioridades entre las que la Franja de Gaza, gobernada por Hamás, no figura en primer lugar.

Por ejemplo, mientras las ayudas de Alemania a Israel para la adquisición de armas llegan puntualmente, no ocurre lo mismo con la ayuda árabe y occidental a las familias palestinas que han perdido sus casas en los bombardeos israelíes.

Por otra parte, aunque en directa relación con lo anterior, Usama Hamdan, responsable de la política exterior de Hamás, dijo ayer que Hamas ha pedido a Egipto que active las conversaciones con Israel para cumplir lo pactado tras la guerra del verano, incluido lo relativo a la apertura de los pasos en la Franja de Gaza.

No obstante, es evidente que Egipto tiene tanto interés como Israel sobre esta cuestión, es decir cero.

Son estas circunstancias las que van allanando el camino para la siguiente guerra, durante la que, no cabe duda, las potencias europeas se afanarán por pedir un alto el fuego.