Balagán

Orange en Israel

El miércoles pasado el director general de Orange, el gigante de telecomunicaciones francés, manifestó en El Cairo que si pudiera rescindiría "mañana" el contrato con la empresa israelí Partner, que es la que opera sus servicios en Israel y en los territorios ocupados.

Stephane Richard fue muy claro al respecto. Sus declaraciones fueron grabadas y esa misma noche los informativos de las cadenas israelíes las transmitieron a todo el país, donde comenzó inmediatamente una rasgadura de túnicas que no ha cesado hasta el día de hoy.

Desde entonces Richard no ha parado de disculparse y desdecirse. Al principio dijo que era una decisión puramente económica y no política, pero eso arreció más las críticas. También dijo que fue "malinterpretado". Lo penúltimo que ha dicho es que Orange no solo no va a retirarse de Israel sino todo lo contrario.

Por último, Richard ha pedido audiencia en la Embajada de Israel en París para volver a "aclarar" sus declaraciones.

Sin embargo, el primer ministro Netanyahu instruyó ayer a la Embajada en París para que no reciba a Richard, de manera que si el director general de Orange quiere aclarar aún más sus palabras que venga a hacerlo a Israel.

El ministro de Exteriores y hasta el primer ministro de Francia se han manifestado en este asunto insistiendo en que su país está en contra del boicot a Israel. Anoche Netanyahu habló de esta cuestión con el presidente Hollande.

Naturalmente, toda Europa está en contra del boicot a Israel. El problema es que Israel está a favor del boicot a los palestinos.

Esas empresas europeas que dan cobertura al boicot de Israel a los palestinos y contribuyen a la ocupación están en el punto de mira.

Hace solo unas semanas otra gran multicional francesa, Veolia, vendió casi todos sus negocios en los territorios ocupados, que no eran pocos, como consecuencia de la campaña BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones), que le había causado pérdidas millonarias.

Aquí presentan las declaraciones de Richard como un ataque directo contra la misma existencia de Israel y una nueva prueba del antisemitismo europeo, y por supuesto, no mencionan para nada la ocupación ni sus terribles consecuencias sobre los palestinos.

La palabra la tiene ahora Stephane Richard. ¿Se atreverá a hablar de la terrible la ocupación o vendrá a Israel a humillarse aún más?

Si se ha llegado a esta situacion es gracias a los grandes líderes demócratas europeos de ahora y de antes, como Merkel, Cameron, Hollande, Blair o Aznar, por mencionar solo algunos de ellos, que son quienes han dado y dan cobertura a la ocupación.