Balagán

Crece el boicot

En Ramala aumenta la satisfacción por la marcha de la campaña BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) contra la ocupación, que comenzó hace una década y que en los últimos meses ha logrado un impulso considerable y algunas victorias relevantes.

En la dirección palestina se comenta que la paz depende de dos cosas: de la campaña BDS y de la internacionalización del conflicto.

Los palestinos no están dispuestos a reanudar las negociaciones en los mismos términos que hasta ahora puesto que el marco negociador se ha revelado como un repetido fracaso durante las dos últimas décadas y la situación demográfica en los territorios ocupados ha cambiado radicalmente.

Exigen un nuevo marco con nuevas reglas. Desechan las negociaciones directas y plantean una negociación multilateral en la que juegue un papel central la comunidad internacional. No los Estados Unidos, como ha ocurrido desde la Conferencia de Madrid de 1991, sino la Unión Europea, Rusia, China y otros países como Brasil, que puedan garantizar que las negociaciones no se van a convertir en papel mojado antes de comenzar.

La campaña BDS es de momento una cuestión casi privada y no parece que los estados occidentales vayan a respaldarla. Responde a iniciativas particulares que no cuentan con el apoyo de los estados, que se niegan a boicotear a Israel y por lo tanto se niegan a boicotear la ocupación.

La última empresa que se ha sumado al boicot es KLP, un gigante de los seguros de Noruega que ha cancelado el seguro a dos multinacionales, la alemana Heidelberg Cement y la mexicana Cemex.

Estas dos empresas tienen negocios en los territorios ocupados. Están expoliando Cisjordania de sus recursos naturales y vendiendo sus productos en Israel. Así lo ve KLP, que ha citado como referencias legales las Regulaciones de la Haya, la Cuarta Convención de Ginebra y dictámenes de las Naciones Unidas.

Otra buena noticia para el BDS es el anuncio que este mes ha hecho Ahava, una firma israelí de cosméticos que tiene sus instalaciones en el sector ocupado del mar Muerto. Pues bien, Ahava ha informado que ha decidido trasladar sus instalaciones al interior de Israel como consecuencia del boicot internacional.