Opinion · Balagán

Israel y el BDS

La campaña de boicot contra los productos de las colonias judías en los territorios ocupados cada vez preocupa más en Israel.

La campaña ha tomado cuerpo en los últimos años tanto en Europa como en Estados Unidos. Por supuesto, Israel la presenta como una campaña contra el Estado judío directamente, y como un producto de naturaleza antisemita, aunque se trata de una campaña contra la ocupación de los territorios palestinos que sigue aumentando a buen ritmo mientras los líderes de la comunidad internacional miran para otro lado.

Uno de los argumentos utilizados por Israel es que la iniciativa de Boicot, Desinversiones y Sanciones afecta principalmente a los palestinos. Un argumento similar ya se utilizó en los años ochenta contra el boicot al apartheid sudafricano, pero la comunidad internacional, incluidos sus líderes, mantuvieron la campaña y acabaron con el apartheid.

Naturalmente, el caso de Israel es distinto, básicamente porque los líderes occidentales desoyen las demandas de su opinión pública, lo que dice mucho de la influencia de Israel en las capas más altas de los gobiernos occidentales.

En enero pasado se celebró en Tel Aviv una conferencia a puerta cerrada y solo con invitados sobre el BDS y la manera de combatirlo. Se sabe que las autoridades israelíes dedican este año un presupuesto de 26 millones de dólares en la lucha contra el BDS, y que hay un ministro, Guilad Erdan, que es el responsable de esta nueva área de combate. Además, se sabe que el Mosad también trabaja en esa misma línea y que Israel trata de desacreditar al conjunto del movimiento BDS y a sus líderes.

El objetivo de Israel es luchar contra el BDS en primer lugar en Estados Unidos y Europa, pero también en otras zonas del mundo, como América Latina.

Las actividades que se realizan con esos 26 millones de dólares constituyen un secreto de Estado, y lo mismo ocurre con lo que hace el Mosad, aunque parece que la mayoría del dinero se destina a luchar contra los portales de internet consagrados al BDS.

Recientemente se ha observado que numerosos portales han tenido problemas, e incluso han desaparecido, y esta circunstancia parece estar vinculada con las actividades del ministro Erdan y el Mosad. Así lo ha señalado Omar Barghuti, el fundador del movimiento BDS.

El esfuerzo que Israel está poniendo para responder al BDS muestra que existe una notable preocupación ante este fenómeno, pero también muestra claramente que Israel no tiene la menor intención de acabar con la ocupación.