Opinion · Balagán

Khashoggi y Europa

La misteriosa desaparición del periodista saudí Jamal Khashoggi apunta en la peor dirección de todas. Todavía no se han confirmado los detalles de su paso por el consulado de Arabia Saudí en Estambul el pasado 2 de octubre, pero lo que se viene filtrando suscita una gran preocupación.

Desde el 2 de octubre han transcurrido dos semanas y sin embargo no han bastado para aclarar las circunstancias de la desaparición. Su novia turca, con la que se pensaba casar inmediatamente, está por los suelos, más que preocupada.

Lo más llamativo es la actitud de las potencias occidentales en estas dos semanas. El presidente Donald Trump ha dicho que tomará represalias si se confirma la muerte de Khashoggi, pero es difícil explicar después de tanto tiempo cómo es posible que los americanos no sepan lo que ha ocurrido.

Los servicios de inteligencia turco y saudí mantienen una estrecha colaboración con la CIA y el FBI, así que resulta difícil creer que Trump desconozca lo ocurrido.

En cualquier caso, es sintomático que el presidente de Estados Unidos haya dicho que no piensa cancelar los acuerdos multimillonarios de venta de armas a Riad. Ciertamente, son muchos miles de millones de dólares los que están en juego en este apartado y Trump no los quiere perder.

En una situación similar se encuentra la Unión Europea. Las potencias europeas están haciendo suculentos negocios de armas con los saudíes y nadie parece dispuesto a renunciar a tanto dinero como el que está en juego.

En un mundo como el nuestro, ya no existen «asuntos internos». No es como antes, donde se podía apelar a ese apartado diciendo que lo ocurrido era una «cuestión interna», en este caso de Arabia Saudí.

El mundo está tan relacionado entre sí que han dejado de haber «cuestiones internas». Lo que hace Arabia Saudí nos interesa a todos, lo mismo que lo que hacen Estados Unidos o Namibia. Ningún país debería escudarse en un argumento como ese en nuestros días, y ningún país, europeo o no, debería lavarse las manos ante lo que sucede fuera de sus endebles fronteras.