Opinion · Balagán

Irán e Israel

Desde el primer ministro Benjamín Netanyahu para abajo, cualquier funcionario israelí que abre la boca para hacer declaraciones no termina de hablar si antes no ha dicho que Irán constituye un peligro existencial para el estado judío y para el mundo entero en general.

Esto ha sido así prácticamente desde la revolución islámica de 1979, y con el paso del tiempo se ha ido incrementando. Hay órdenes de arriba que instan a los funcionarios israelíes a atacar Irán cada vez que se les presenta la menor oportunidad, tanto ante los medios hebreos como ante los medios internacionales.

Por eso no dejan de sorprender las declaraciones que esta semana ha hecho al diario Yediot Ahronot el jefe del ejército, el general Gadi Eisenkot. Eisenkot suele ser uno de los principales portavoces israelíes contra Irán, de manera que sus palabras han causado estupor dentro del país, ya que los israelíes nunca han oído algo similar.

Recientemente, Israel llevó a cabo unas maniobras militares simulando un ataque de Irán. El periodista del Yediot Ahronot le pregunta por la naturaleza de las maniobras, y Eisenkot le contesta: «En mi opinión, Irán no ha iniciado ningún ataque en los últimos 1.400 años. Creo que las posibilidades de que Irán dispare misiles contra el estado de Israel son bajas. Las maniobras militares contemplaban las capacidades del enemigo, no sus intenciones».

El general Eisenkot, que probablemente es el israelí mejor informado sobre las intenciones militares de Irán, es bastante claro al respecto, y pone en evidencia que todos los discursos contra el supuesto peligro iraní son en realidad papel mojado.

Irán nunca ha atacado a nadie y en cambio ha sido atacado por sus enemigos en más de una ocasión. Israel mismo ha llevado a cabo ataques contra Irán dentro de ese país. Los dirigentes israelíes no han parado ni un día en acusar a Irán de querer destruir Israel y de constituir la principal amenaza para todo el mundo.

De hecho, Netanyahu ha conseguido que Donald Trump haya cancelado el acuerdo nuclear con la república islámica justamente argumentando que Irán se prepara para atacar a Israel.

El supuesto conflicto entre Irán e Israel es una cortina de humo, como se deduce de las palabras de Eisenkot, e Israel lo utiliza para mantener abierto un foco de conflicto más y para contribuir a la desestabilización del Oriente Próximo en general.