Opinión · Balagán

Acuerdo del siglo, ninguna expectativa

Si no hay más demoras, Estados Unidos presentará después del corriente mes de ramadán su laborioso acuerdo del siglo para resolver el conflicto entre Israel y los palestinos, es decir la ocupación militar de Cisjordania y la Franja de Gaza.

Los palestinos saben que no pueden esperar nada bueno de esta iniciativa que conduce el yerno del presidente Donald Trump. Jared Kushner, cuya familia es amiga íntima de los Netanyahu desde hace décadas.

De hecho, cuando Benjamín Netanyahu visitaba al padre de Kushner, el pequeño Jared le cedía su dormitorio al invitado: puede decirse que ambos han compartido el mismo lecho.

También puede decirse que el acuerdo del siglo ha sido diseñado por Netanyahu más que por Kushner, de manera que las posibilidades de que prospere son nulas.

Eso juega a favor de Israel. En medios hebreos se anticipa que cuando los palestinos lo rechacen, Netanyahu se anexionará partes de Cisjordania y la expansión colonial seguirá adelante al mismo buen ritmo de los últimos años.

Israel es un país que no ha definido sus fronteras. No le interesa, y la comunidad internacional mira hacia otro lado. El papel que juega Europa en este conflicto es lamentable y vergonzoso.

Los líderes europeos de ahora, Merkel o Macron, hacen exactamente lo mismo que sus predecesores, es decir ayudar económicamente a los palestinos y permitir que la expansión colonial siga adelante sin ninguna cortapisa.

La ayuda económica de los europeos a los palestinos es en realidad una ayuda económica a Israel. Es así porque ese dinero sirve para financiar una institución que se dedica a administrar la ocupación militar israelí.

Según la ley internacional, Israel debería encargarse de administrar los territorios ocupados, pero hábilmente, a través de los engañosos acuerdos de Oslo, se ha liberado de esa tarea y se la ha endosado a la Autoridad Palestina.

De manera que la ayuda europea a los palestinos es una ayuda a la ocupación israelí, y el presidente Mahmud Abás se presta al juego encantado. Hace muchos años que Abás tenía que haber dimitido y entregado la administración de los territorios ocupados a Israel.

Sin embargo, Abás sigue aferrado a una presidencia odiosa para la mayoría de los palestinos. Quizás el acuerdo del siglo le haga recapacitar y dimita, de otra manera dentro de diez años los palestinos no tendrán absolutamente nada y habrán conseguido esa nada colaborando estrechamente con las fuerzas de ocupación.