Opinion · Balagán

El video de los colonos y los soldados

La semana pasada la ONG israelí B’Tselem divulgó un video que muestra a colonos judíos prendiendo fuego a campos de cultivo palestinos en la Cisjordania ocupada.

El video contradice la versión que en su momento dio el ejército israelí diciendo que habían sido los palestinos quienes prendieron fuego a los campos.

El fuego se declaró hace diez días cerca de los pueblos de Burin, Urif y Asira al Qibliya, al sur de la ciudad de Nablús, después de que grupos de colonos judíos del asentamiento radical de Yitzhar atacaran a los palestinos de los pueblos mencionados.

El video de B’Tselem muestra a dos colonos, uno de ellos armados con un fusil de asalto, entrando en uno de los campos y agachándose entre la hierba. Momentos después comienzan a verse las llamas en el lugar donde estaban los colonos.

B’Tselem explica que los soldados que estaban junto a los colonos no se molestaron en detener a los pirómanos, y que de hecho los militares dan a los colonos «una inmunidad casi total» en sus acciones.

No solo eso, sino que los soldados que estaban en la zona acusaron a los palestinos de prender el fuego, lo que da una idea de la impunidad de la que disfrutan los colonos y de la connivencia entre soldados y colonos. De hecho, una gran parte de los soldados son también colonos.

Por supuesto, esta no es la primera vez que los soldados protegen a colonos extremistas en la Cisjordania ocupada. De vez en cuando trascienden videos, pero lo habitual es que en esos casos no haya pruebas y que las denuncias de los palestinos se archiven, o incluso que el ejército acuse a los palestinos de los incidentes, como ha ocurrido esta vez.

En abril, sin ir más lejos, B’Tselem reveló que un palestino fue asesinado por los colonos a bocajarro justo al sur de Nablús, cerca del mismo asentamiento de Yitzhar. La versión que en su momento dio el ejército de este incidente decía que los soldados mataron al palestino cuando este intentaba apuñalar a un colono, lo que resultó ser falso.

Lo más trágico para los palestinos es la pasividad de la comunidad internacional ante la ocupación y ante las prácticas diarias de colonos y soldados, incluida la pasividad de la Unión Europea.