Opinion · Balagán

Ataques palestinos en Cisjordania

Rina Shnerb, una joven israelí de 17 años, falleció en un ataque ocurrido el viernes en la Cisjordania ocupada.

Unos días antes fue apuñalado un colono y soldado israelí también en Cisjordania.

Estos dos atentados ocurren cuando apenas faltan unas semanas para las elecciones en Israel, convocadas para el 17 de septiembre.

¿Existe una relación entre estos ataques y los comicios israelíes? Es probable que así sea. Los atentados no han sido reivindicados por nadie pero indican que hay palestinos que pueden intentar influir en las elecciones israelíes de esa manera.

A quien más daño hacen es al primer ministro Benjamín Netanyahu, quien también es ministro de Defensa, que deberá reforzar la presencia militar en los territorios ocupados durante las próximas semanas y llevar a cabo acciones militares.

Cuanto más militarista se muestre, mejor le irá en las urnas, así que no hay duda de que la represión se va a endurecer.

La congresista americana Rashida Tlaib condenó el ataque del viernes, diciendo que las aproximaciones no violentas al conflicto deben impulsarse, con el fin de poner fin a la ocupación y garantizar los mismos derechos para israelies y palestinos.

El problema es que Israel ha tenido innumerables oportunidades de poner en marcha aproximaciones no violentas y no lo ha hecho. No tiene ningún interés en la vía pacífica puesto que su única aspiración es ocupar y anexionarse los territorios ocupados.

El embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, pidió que el Consejo de Seguridad condene el atentado. El Consejo de Seguridad puede realizar o no la condena que le pide Danon, pero ni de una manera ni de la otra tendrá repercusiones en lo que está sucediendo.

El Consejo de Seguridad y la Asamblea General tienen una buena colección de condenas contra la ocupación israelí, resoluciones donde se pide la retirada de los territorios palestinos, pero esas resoluciones no han tenido la menor repercusión en el conflicto.

La política del presidente Mahmud Abás, de dejar hacer y deshacer a Israel a su antojo mientras reprime cualquier acción de resistencia a la ocupación, solamente ha servido a Israel para consolidar la ocupación.

Muchos palestinos consideran que se trata de una política errada con la cual se siente cómodo el estado judío, de ahí que decidan periódicamente tomarse la justicia por su mano.