Opinion · Balagán

Israel también participa en la guerra de Yemen

Esta semana el diario Maariv ha revelado que Israel también está metida en la guerra de Yemen, algo que en realidad ya se sabía. De hecho, se sabía que militares israelíes están asesorando a sus colegas saudíes en ese conflicto, y ahora se sabe que la colaboración entre los dos países va más allá del simple asesoramiento militar.

El diario Maariv es propiedad del magnate judío estadounidense Seldon Adelson, un estrecho colaborador de Benjamín Netanyahu, de manera que la publicación del informe en ese medio de Tel Aviv por parte del periodista Ran Edelist no deja de causar cierta sorpresa.

Es posible que la injerencia de Israel en la guerra de Yemen no se pueda ocultar por más tiempo, o simplemente que Israel haya considerado apropiado revelarla de manera prácticamente oficial en estos momentos por alguna otra razón. El caso es que la censura militar no ha prohibido la publicación del artículo.

Según Edelist, Israel justifica su implicación en el conflicto con el «pretexto» de que está defendiendo sus intereses en el mar Rojo. El periodista explica que no se puede ocultar que Israel está apoyando a los saudíes en sus ataques contra los hutíes, aliados de Irán.

También revela que la intervención israelí en Yemen «forma parte de una serie de intervenciones secretas del ejército israelí en distintas áreas» de Oriente Próximo, algo que hace unos días confirmó abiertamente el ministro de Exteriores, Israel Katz.

No hay duda de que Israel está metida hasta las orejas en todos los saraos de la región, empezando por Siria y acabando por Yemen, y que estas intervenciones tienen un objetivo claro: desestabilizar Oriente Próximo de todas las maneras posibles en su propio beneficio.

Es patético ver que la Unión Europea no tenga nada que decir. Los mandatarios europeos ni están ni se les espera. Al contrario, dejan hacer y deshacer a Israel a su antojo sin defender los intereses de Europa.

Según Edelist, la intervención de Israel en el conflicto yemení significa que está actuando «como fuerzas mercenarias que trabajan al servicio de Estados Unidos y Arabia Saudí dentro de Yemen».

«No hay ninguna indicación de que las fuerzas hutíes puedan amenazar los intereses israelíes», explica Edelist.

En otras ocasiones similares, el gobierno de Netanyahu ha justificado las intervenciones de su ejército en Oriente Próximo alegando que dispone de informaciones de los servicios de inteligencia que no puede desvelar.

La intervención de Israel en Yemen se habría incrementado una vez que se ha hecho patente que Arabia Saudí está perdiendo el control de la situación en ese país, añade Maariv.