Opinion · Balagán

¿Hacia un alto el fuego en Yemen?

Tras más de cuatro años de guerra, repentinamente ha surgido la posibilidad de una tregua en Yemen. Es una posibilidad todavía en ciernes pero que podría concretarse en un futuro próximo.

Los hutíes yemeníes lanzaron esta semana una propuesta de alto el fuego que fue acogida positivamente por los saudíes. El príncipe Khalid bin Salman, viceministro de Defensa y hermano del hombre fuerte, el príncipe Mohammad bin Salman, dijo: «Vemos positivamente la tregua anunciada por Yemen porque es lo que hemos estado buscando».

Pero es muy posible que haya otras razones que expliquen mejor la respuesta de Khalid bin Salman.

Después del ataque contra dos refinerías saudíes a mediados de septiembre, Estados Unidos no actuó militarmente contra Irán como esperaban los saudíes. Durante tres años, el presidente Donald Trump ha demostrado consistentemente que no es un hombre de guerra.

La actitud de Trump ha decepcionado en Riad, pero la realidad es como es. Además, la situación presidencial de Trump atraviesa por horas bajas con la amenaza de un proceso de destitución. Si esto se concreta, o si Trump es derrotado en 2020, los saudíes podrían perder el soporte incondicional de la Casa Blanca, de ahí que por fin parezca que han entrado en razón.

Un alto el fuego no resolverá todos los problemas de Yemen, aunque sería un paso de gigante en la buena dirección.

En 2015 los saudíes se embarcaron en una empresa temeraria que ha traído muerte y destrucción en el país vecino. La ambición de convertir a Arabia Saudí en una potencia militar hegemónica se ha desvanecido, máxime después del ataque contra las refinerías que han reivindicado los hutíes y que Riad y Washington atribuyen a Irán.

Otro síntoma de que el príncipe Mohammad bin Salman podría estar cambiando el paso, es que esta semana ha pedido a Irak y Paquistán que medien con Irán. En Teherán han recibido positivamente esta petición.

Sin embargo, habrá que esperar hasta ver si la nueva iniciativa evoluciona favorablemente. No parece fácil que saudíes e iraníes logren un acuerdo para traer estabilidad a la región, pero vale la pena intentarlo ahora que los saudíes han comprendido que sus ambiciones hegemónicas no cuentan con el respaldo militar del presidente Trump.