Opinion · Balagán

Irak pide a EEUU que abandone el país

El gobierno iraquí pidió a Washington el pasado viernes que formule un mecanismo para retirar a sus tropas de Irak.

El presidente Adel Abdul Mahdi instó a EEUU a que envíe una delegación a Bagdad para estudiar una retirada segura de las tropas.

La petición la formuló durante una conversación telefónica con el secretario de Estado Mike Pompeo, quien aseguró a su interlocutor que EEUU respetará la soberanía de Irak.

Sin embargo, solo unas horas antes Washington informó que no iba a entrar en negociaciones con el gobierno de Irak en lo relativo a la presencia de unos 5.200 soldados americanos en este país.

Esa fue la respuesta inmediata a la aprobación en el parlamento se Bagdad el pasado domingo de una resolución que pedía al ejecutivo que ponga fin a la presencia extranjera en Irak.

La presencia de tropas extranjeras está oficialmente justificada por la existencia de pequeñas bolsas de yihadistas del Estado Islámico. Varios países occidentales forman parte de la coalición liderada por Washington. España, por ejemplo tiene desplegados en Irak medio millar de efectivos.

El presidente Abdul Mahdi dijo a Pompeo: «Las prioridades de Irak se circunscriben a combatir el terrorismo, el Estado Islámico y la violencia, así como a aplicar proyectos de reconstrucción, por un lado; y a conseguir un crecimiento económico, proteger la soberanía del país, su independencia y su unidad nacional, así como a establecer seguridad y estabilidad en Irak y en la región».

Ciertamente, la presencia de tropas americanas contribuye muy poco a los objetivos señalados por el presidente Abdul Mahdi. El verdadero objetivo de Washington es acosar a Irán desde todos los frentes posibles más que a luchar contra el Estado Islámico, que posee unos efectivos muy limitados en el país.

Abdel Mahdi comunicó a Pompeo su disgusto por el hecho de que hay unidades americanas que están entrando en el país sin permiso de las autoridades, y porque hay drones estadounidenses realizando operaciones no autorizadas.

El 6 de enero, uno de esos drones mató al general iraní Qassem Soleimaní cerca del aeropuerto de Bagdad en una operación que no fue autorizada por el gobierno local.