Balagán

Guerra de Siria, décimo año

A mediados de marzo ha comenzado el décimo año del conflicto sirio. El balance no puede ser peor, con cientos de miles de muertos y millones de desplazados y refugiados.

Por si esto fuera poco, los millones de sirios que han quedado en el territorio controlado por el gobierno de Damasco sobreviven en condiciones muy difíciles debido al bloqueo impulsado por Occidente.

La injerencia occidental fue decisiva para que el conflicto inicial en la ciudad de Deraa derivara en una guerra abierta.

Ya desde antes de los incidentes de Deraa, los occidentales estuvieron echando leña al fuego, con la embajada de Estados Unidos en Damasco en primera línea de fuego, jugando un papel central a la hora de excitar a la población contra el gobierno.

La injerencia occidental también fue decisiva para extender el conflicto. Estados Unidos y sus aliados invirtieron armas y dinero en el diminuto sector que calificaron de rebeldes moderados, y dieron luz verde a que países como Arabia Saudí, Qatar o los Emiratos Árabes Unidos hicieran lo mismo.

El resultado es el que todos conocemos, y eso se debe que los rebeldes moderados eran cuatro gatos manipulados por Washington y sus aliados que prometían instaurar una democracia de corte liberal y occidental en un país donde la religión extrema había jugado un papel tremendo.

El final resultó ser un caso parecido al de Afganistán, donde Estados Unidos y sus aliados apoyaron a los talibanes más radicales con dinero y armas sin límite para luego encontrarse con una situación que no pudieron manejar.

Hoy los yihadistas más extremistas controlan la provincia de Idlib, en el norte de Siria, con el apoyo militar de Turquía y con el apoyo implícito de Occidente, y los kurdos controlan el nordeste de Siria con el apoyo de Estados Unidos con el fin de que el petróleo no caiga en manos del gobierno de Damasco.

Mientras tanto, el estricto bloqueo que Siria padecía antes de que se iniciara el conflicto en 2011 se ha reforzado, para sufrimiento de millones de sirios. Ese sufrimiento no le importa un bledo a Occidente, que por turbias razones no quiere ver que probablemente el verdadero sector moderado es, hoy como antes de que se iniciara la guerra, el que representa el gobierno de Damasco, y no los fanáticos yihadistas que controlan Idlib.