Balagán

CAF y el expolio de los palestinos

La empresa guipuzcoana CAF no ha rectificado su decisión de participar en el proyecto de ampliación del tranvía de Jerusalén, cuyas obras comenzarán dentro de poco.

CAF se suma así a una lista pequeña pero importante de compañías internacionales que están colaborando con la ocupación israelí y el expolio de los palestinos.

El proyecto está al servicio de la anexión al estado judío de Jerusalén este y sus alrededores. Las obras consolidan la ocupación que según el derecho internacional es ilegal y está condenada por numerosas resoluciones del Consejo de Seguridad y la Asamblea General de la ONU.

La empresa de Beasain se lava las manos y alega que ellos se limitan a construir y que no quieren saber nada del uso que se hace en el mundo de su trabajo, lo que es una consideración bastante hipócrita.

En Euskadi se está llevando a cabo una campaña de denuncia contra el proyecto. El próximo 13 de junio se celebrará la asamblea general de accionistas de CAF y está previsto que se le pregunte a la dirección de la empresa por este asunto.

Israel aprobó en 2017 el concurso de licitación de un contrato de 1.800 millones de dólares para la ampliación del tranvía que conecta Jerusalén con varios asentamientos judíos ilegales de la zona norte de la ciudad, un territorio ocupado militarmente por los israelíes y donde ya viven cientos de miles de colonos judíos.

Numerosas empresas internacionales se retiraron de la licitación, pero este no fue el caso de CAF. Algunas de ellas incluso denunciaron la licitación como un medio para considerar la ocupación y el expolio de los palestinos.

El comité de empresa de CAF en Beasain ha exigido en varias ocasiones a la dirección de la empresa que se retire de la licitación, pero sus quejas hasta ahora no han surtido efecto y CAF ha seguido adelante con el proyecto.

El comité de empresa sostiene que CAF está vulnerando su propio código de conducta, que dice: "toda actuación de CAF y de las personas que la integran guardará un respeto escrupuloso a las leyes, los derechos humanos y las libertades públicas".

La empresa guipuzcoana cuenta con un participación accionarial del gobierno vasco, que hasta ahora no ha intervenido como sería de esperar. Es decir que dinero público vasco está colaborando con la consolidación de la ocupación militar israelí en los territorios palestinos.