Balagán

Bibi, el remolón

Después de muchas horas de silencio, Benjamín Netanyahu felicitó el domingo al presidente electo Joe Biden.

Los líderes israelíes estuvieron entre los últimos en dar la enhorabuena al demócrata, y lo hicieron a regañadientes.

Lo mismo ocurrió con el presidente de Israel, Reuven Rivlin, y con los ministros de Defensa, Benny Gantz, y de Exteriores, Gabi Ashkenazi.

La victoria de Biden no es una buena noticia para Israel, que durante los cuatro años de mandato de Donald Trump ha dictado la política de la Casa Blanca respecto a Oriente Próximo, e incluso más allá de Oriente Próximo.

A través de un tuit publicado a las 7 de la mañana del domingo, Netanyahu recordó que ha mantenido unas relaciones personales con Biden durante casi 40 años y, sin mencionar que ha ganado las elecciones, que es un "gran amigo de Israel".

En un segundo tuit, Netanyahu agradeció al presidente Donald Trump todos los pasos que éste ha dado en los últimos años en favor del estado judío.

A los analistas israelíes no les pasó desapercibido que tanto en los tuits como en la breve alocución que pronunció al inicio del posterior consejo de ministros, Netanyahu no mencionó explícitamente que Biden ganó las elecciones ni que sea el presidente electo de Estados Unidos.

Netanyahu sospecha que sus políticas radicales e injustas, apoyadas por Trump incondicionalmente, quizás no puedan seguir adelante con Biden en la Casa Blanca.

Durante la campaña electoral americana, Netanyahu no se ha reunido con Biden ni tampoco le ha llamado por teléfono, un detalle que habitualmente tenían todos los primeros ministros israelíes con los candidatos de ambos partidos.

Las políticas de la Casa Blanca dictadas por Netanyahu han sido desastrosas para Oriente Próximo y han carecido de contrapeso puesto que los mandatarios europeos, con Angela Merkel y Emmanuel Macron a la cabeza, se han desentendido de la región en contra de los intereses europeos.

El hecho de que los líderes israelíes tardaran 12 horas en reaccionar a la victoria de Biden fue denunciado por el jefe de la oposición,

Yair Lapid calificó de "cobarde y vergonzosa" la actitud de Netanyahu y demás ministros, añadiendo que ese silencio iba den detrimento de los intereses de Israel.

"Si el presidente francés, la canciller alemana y el primer ministro británico pueden hacerlo, también lo podía haber hecho usted", dijo Lapid a Netanyahu.