Balagán

La pinza contra el islam político

Esta semana el Consejo de Académicos musulmanes de Arabia Saudí ha formulado una nueva declaración contra los Hermanos Musulmanes, considerando que esta organización islamista se aparta del islam y adopta una posición de desobediencia contra los gobernantes de los países donde está presente.

"Su objetivo es conseguir el poder" por medio del terrorismo, dice el Consejo, que también acusa a los Hermanos Musulmanes de apoyar a grupos que practican el terrorismo en distintos países, así como de corrupción.

En 2014, después del golpe de Sisi en Egipto, el ministerio del Interior saudí declaró por primera vez que los Hermanos Musulmanes eran una organización terrorista.

Esta circunstancia llama la atención porque durante muchos años Arabia Saudí acogió a millares de miembros de la hermandad, muchos de los cuales fueron profesores en las universidades saudíes.

Esta luna de miel terminó cuando el gobierno de Riad determinó que el islam político constituye una amenaza para el régimen. Desde entonces innumerables hermanos musulmanes han pasado por las cárceles saudíes.

La misma actitud la comparten otros países del Golfo de Pérsico, especialmente los Emiratos Árabes Unidos, que no toleran el islam político.

Estos países forman parte de la pinza que atenaza al islam político desde hace años. El otro brazo de la pinza son los países europeos.

Unos y otros actúan sin tapujos contra cualquier manifestación del islam político, una ideología basada en la religión de Mahoma que constituye la única alternativa a los sistemas de poder que prevalecen en el mundo árabe.

Desde 2014, cuando los Hermanos Musulmanes fueron apartados del poder en Egipto, la persecución de sus miembros ha ido creciendo en Arabia Saudí y los demás países de la región, con excepción de Qatar.

No está nada claro si la pinza que forman esos países y los países europeos tendrá éxito a medio y largo plazo, pero es evidente que de momento los Hermanos Musulmanes están siendo erradicados sin piedad.