Balagán

Netanyahu seduce a los árabes

Una de las incidencias más notables y extrañas de la campaña electoral que llevará a los israelíes a las urnas este martes ha sido la voluntad del primer ministro Benjamín Netanyahu de seducir a los votantes árabes.

Es una actitud novedosa que modifica las posiciones que Netanyahu siempre ha mantenido, puesto que en más de una ocasión se le ha acusado de incitar al odio contra los palestinos de Israel con declaraciones incendiarias, especialmente conforme se acercaban las elecciones.

El cambio de paso obedece sin duda a lo que dicen los sondeos, que sitúan al bloque de Netanyahu en el umbral de la mayoría absoluta. En estas circunstancias, un diputado más o menos puede decidir quién será el próximo primer ministro.

Algunos sondeos señalan que Netanyahu podría arrancar entre uno y dos diputados en el sector árabe que comprende el 20 por ciento de la población, y un logro semejante podría decidir los comicios.

En las redes sociales nos encontramos a un Netanyahu muy activo que de repente está promoviendo la buena vecindad entre judíos y árabes, como en unas imágenes de él mismo en TikTok tomando café en una tienda de campaña de beduinos.

Incluso ha metido por primera vez en su lista a un candidato musulmán, aunque está en una posición simbólica que no le permitirá entrar en la Kneset.

Después de muchos años y campañas electorales en las que Netanyahu ha señalado a los árabes como una amenaza para la "democracia judía", y de arremeter contra cualquier diputado judío que hablaba bien de los árabes, he aquí que Netanyahu ha cambiado de registro.

Su campaña ha encontrado oposición en los partidos árabes, que no se han cansado de sacar a colación las múltiples ocasiones en que el primer ministro ha asociado a los árabes en general, y a sus representantes, con el terrorismo.

El caso es que la unidad que los partidos árabes venían mostrando desde hace bastantes años también se ha resquebrajado.

Un partido islamista se ha salido de la coalición árabe y durante la campaña no ha descartado apoyar a Netanyahu si este hace ciertas concesiones hacia la población árabe.

Según los sondeos, el partido islamista podría obtener cuatro escaños, que según como vaya el recuento de papeletas podrían ser decisivos.

A la vista de los ajustados sondeos de los últimos días, numerosos analistas vaticinan que estas cuartas elecciones en dos años darán paso a unas quintas elecciones, algo que Netanyahu trata de evitar desesperadamente recurriendo también al voto árabe.