Monstruos Perfectos

Más Bárbara que Yoko

El tour televisivo de Heather Mills en pleno ataque de locura e ira contra los tabloides ingleses no ha sido tan cándido y lacrimógeno como parece. Para nada. Según cuentan algunos de los trabajadores de las cadenas por las que se paseó hace un par de días la futura ex-señora McCartney, ella aprovechó los típicos ratos muertos entre peluquería, maquillaje y entrevista para mostrar a quien quisiera verla una cinta con la grabación de una de sus discusiones con Paul donde él admitía haberle puesto la mano encima un par de veces a la difunta y vegetariana Linda.
Lo mejor de esta última campaña de llantos y amenazas de la exmodelo es que parece haber sido diseñada por la mismísima Bárbara Rey. No sólo por la mezcla de victimismo y chulería de la que Mills ha hecho gala, sino por algunos elementos que me han traído gratísimos recuerdos de todos esos buenos ratos que la vedette española nos ha hecho pasar. Porque Heather asegura que ella también está amenazada de muerte y que, por si le pasara cualquier cosa, guarda unas cintas muy comprometedoras en una caja fuerte. Con lo bien que habría quedado la concursante del Mira quién baila norteamericano si hubiera optado por emular a Yoko Ono, que lleva toda la vida tomándose a happening todas las barbaridades que decimos de ella, y en cambio ha tenido que acabar por seguir el precedente Rey. Otra terrible consecuencia de la globalización, no me cabe ninguna duda.