Monstruos Perfectos

Movidón en los Grammy

Hay que ver lo aburrida que parece cada año la entrega de estos premios de la industria musical americana, y lo emocionante que ha estado esta edición. Y no sólo porque Natalie Cole pusiera el gorgorito en el cielo después de que Amy Winehouse lo ganara casi todo; algo que a la Cole le parece una ofensa hacia todos aquellos músicos que tratan de llevar una vida sana y ordenada (me imagino que se referiría a los coros parroquiales).

También ha sido de lo más edificante descubrir que una de las asistentes a la gala del domingo, la enorme Aretha Franklin, anda ofendidísima después de que Beyoncé presentara a quien fue su compañera de dúo, Tina Turner, como "la Reina del Soul". Para qué queríamos más.

Bueno, sí, venga, otra más. A estas dos encantadoras peleas entre parejas de divas tenemos que añadir el tenso encuentro que protagonizaron otras dos grandes damas del cante –Paris Hilton y su ex amiga Lindsay Lohan– en la cena de gala celebrada la noche anterior con todos los candidatos al Grammy ("¿Qué demonios hace aquí esa puta?", leo que preguntó Lindsay a uno de los organizadores de la fiesta mientras señalaba con el dedo –qué feo eso– a Paris).

Tres tremendas escenas chica/chica que demuestran que los profesionales del marketing han decidido recuperar la promoción a través del chisme para sacarle todo el partido a unos premios que parecían no dar mucho de sí. ¿Darán los Oscars este año tanto juego?