Opinion · El rincón del ñángara

Vaya lío… Los amigos de mis amigos son mis amigos

Dice Pedro Morenés, que Hugo Chávez es un gran amigo de España. Y se pone estupendo, como Max en Luces de Bohemia, cuando explica que nuestro gran amigo Chávez no es amigo precisamente de nuestro gran amigo Obama, pero que aunque ellos no sean amigos entre sí, son nuestros grandes amigos.
Ni Objetivo Birmania lo explicaba mejor con aquella canción que decía: Uh! Vaya lio! Los amigos de mis amigas son mis amigos…
Hay que disculparle. El señor Morenés ha tenido un lapsus temporal, se ha olvidado que ahora es ministro de Defensa y se ha puesto a hablar como si estuviera ejerciendo su profesión anterior. La de fabricante de armas. Ha tenido un desdoble de personalidad, un momentáneo trastorno bipolar y ha vuelto a ser por un momento el ejecutivo agresivo de la multinacional MBDA vendiendo misiles por zona centro. ¡Qué tiempos! Todo para colocar un paquete de armas y barcos, de los que fabrica Navantía, al querido amigo Hugo Chávez.
Si Morenés se comportara cómo ministro del PP y dejara de jugar al doctor Jekyll y a mister Hyde, debería de recordar a Manuel Viturro
¿Manuel Viturro?…
Era, en el año 2002, el embajador en Caracas, que dependía directamente de Josep Piqué, que era el ministro de Exteriores del gobierno de Jose María Aznar, que estaba implicado en el golpe de estado contra el gran amigo Hugo Chávez. Era el único diplomático junto con el embajador de EE.UU, Charles Schapiro, que se paseaba por el palacio de Miraflores con el golpista Pedro Carmona, mientras Chávez permanecía detenido por los militares en la Isla de Orchilla.
Morenés también tendría que acordarse que el incidente del Rey con Chávez, aquel del “por qué no te callas” surgió porque el presidente venezolano estaba recordando a Zapatero la participación del gobierno del PP en el golpe de estado y sugiriendo que “Aznar era un fascista”… Esto es lo que decía Chávez, aunque se le oyó poco porque el Rey tiene un vozarrón.
El amigo Chávez es ese caudillo populista y autoritario, cuyo “régimen “no es exactamente democrático, a pesar de que ha celebrado 4 elecciones presidenciales, 4 parlamentarias, 6 regionales y 6 referéndums. En el PP lo saben bien porque a muchas de estas consultas ha ido Jorge Moragas acompañado eventualmente por algún amigote del tipo de Luis Herrero. En el último referéndum Luis Herrero, fue expulsado de Caracas, por las autoridades electorales, por insultar al Presidente.
¿Y qué decir de la tabarra con lo del santuario de ETA? Esa película en la que Caracas es cómo una ciudad en la que los etarras se pasean envueltos en la ikurriña, tienen altos puestos en la administración chavista (que los protege) y por la noche toman copas, en el distrito de Petare, con los guerrilleros de las FARC que son los que ponen la coca.
¿Y lo de la censura de prensa?… Esa falta de libertad que tanto ha denunciado el PP, aunque no haya un solo periódico en Venezuela que no intente machacar a Chávez todos los días. Lo mismo ocurre con las grandes cadenas de televisión, aunque escuchando a Moragas y a sus amigotes parece que el “dictador” las está cerrando todas
¿Y si Venezuela no compra el paquete de Navantia que le intenta colocar Morenés? Pues entonces ya verán como el gran amigo Chávez (gran pana se dice en venezolano) vuelve a ser otra vez el déspota que se intenta perpetuar en el poder, el que quiere cubanizar a su pueblo y el que protege a los terroristas de la región, que es cómo se conoce por estos lares a la guerrilla colombiana. Y puede ser que hasta resurja el juez Velasco con ese sumario, que aparece y desaparece como los ojos del Guadiana y que relaciona, en un círculo perfecto a ETA a las FARC y al gobierno de Hugo Chávez.
Así que para no ahondar en el mito tan actual de que el PP no dice una verdad… y para mantener la coherencia y el tipo, es mejor comportarse como un ministro del PP, en vez de cómo un vulgar vendedor, y decirle al de Caracas que por qué no se calla