Opinion · Bulocracia

¿Está Iñaki Urdangarin en la cárcel?

Iñaki Urdangarin ingresó el pasado 18 de junio en la cárcel de Brieva, a siete kilómetros de Ávila, para empezar a cumplir la pena de cinco años y diez meses de privación de libertad que le impuso el Tribunal Supremo por los delitos de malversación, prevaricación, tráfico de influencias, fraude a la Administración y dos delitos fiscales.

Fue el marido de la infanta Cristina quien eligió esa cárcel para mujeres de Brieva, donde vive solo en una de las 18 celdas de un módulo para hombres del que se dice que está en desuso. Él ya sabía que iba a estar en una celda que fue desde 1995 a 2005 la de otro recluso ilustre, pero no tanto como el cuñado de Felipe VI, el exdirector general de la Guardia Civil Luis Roldán.

Urdangarin es el único preso en un centro penitenciario solo para presas, cerca de un centenar, aunque el yerno de Juan Carlos I no ve a nadie más que a los funcionarios que le atienden y no realiza actividades porque, en un pabellón “de paso y en desuso” como el suyo, no hay.

Se levanta a las ocho, desayuna, visita su patio de 25 por 7 metros, come, descansa, vuelve al patio, cena, a las 21 regresa a la celda y a medianoche, luces fuera. Se supone que esto, y atender a sus visitas, que no han de esperar colas, es lo que hace Iñaki Urdangarin en la cárcel, donde lleva tres meses solo y aislado.

Surgió un bulo sobre él cuando el 17 de agosto se le concedió el segundo grado penitenciario, bulo que afirmaba que Urdangarin iba a comenzar de inmediato un régimen abierto. Y no, el segundo grado se corresponde con el régimen penitenciario ordinario. Es menos restrictivo que el primero, pero no concede un régimen abierto, que corresponde únicamente al tercer grado.

Urdangarin debería mantener ese segundo grado presumiblemente al menos durante un año y medio, aunque se ha barajado que a partir de Navidad podría acceder a un régimen excepcional de semilibertad, que sin llegar a alcanzar el tercer grado le permitiría pisar la cárcel solo para pernoctar.

Veremos. En todo caso, desde el 18 de junio Urdangarin reside en la cárcel de Brieva. ¿O no?

Iñaki, ¿dónde andas?

Sí, pero unas condiciones penitenciarias tan peculiares como las de Iñaki Urdangarin, que no ve a nadie ni le ven, han propiciado un “comunicado” de un presunto funcionario de prisiones de nombre “Mario López Fernández”, que asegura, con fecha “10 de septiembre”, que fue trasladado a la prisión de Brieva desde la de Valdemoro, en Madrid, y Urdangarin no estaba allí, ni estuvo durante las tres semanas que prestó sus servicios en ese centro de Ávila. Es más, afirma que el ex jugador de balonmano tampoco ingresó el 18 de junio, “como indican los medios de comunicación y el Gobierno”, y que Urdangarin jamás ha estado en esa prisión.

Luego, el supuesto funcionario de Instituciones Penitenciarias Mario López Fernández explica que tiene “pruebas fehacientes” de todo lo que dice y que se las entrega a su “representante legal”, su “familiar Rubén López García” y cita “su cuenta de Twitter”.

Hoy es el día

El presunto funcionario dice también que ha “tenido que salir” de España y que se encuentra “en un país de la Unión Europea cuyo nombre no voy a facilitar en estos momentos por seguridad”. Aunque en el comunicado después pone que “en París”, así que, en un ejercicio de intuición sin precedentes por mi parte, creo que el país que quiere ocultar este hombre ha de ser… ¡Francia!

El caso es que es esa cuenta de Twitter se insiste, ojo, en que “este jueves”, ¡hoy!, ese “familiar” va a hacer pública “la documentación”, “las pruebas gráficas y documentales” de que Iñaki Urdangarin no está ni ha estado nunca en la cárcel de Brieva.

Sí, es un bulo

Y entre tanta acusación, el Twitter mencionado también está lleno de gente que increpa a su autor, que denuncia que éste solo busca publicidad y que se dedica a “desinformar” desde hace años y a cambiar de cuenta constantemente, gente que pone ejemplos de otros bulos perpetrados por el responsable de la cuenta y que lo más suave que le dedica es “estafador”.

Instituciones Penitenciarias ha desmentido ya que Iñaki Urdangarin no esté en la cárcel abulense. Asegura también que no figura ningún funcionario de prisiones que se llame “Mario López Fernández” y que el último traslado de un funcionario de Valdemoro a Brieva fue hace doce años. Esta historia del funcionario y Urdangarin de ser cierta sería un pelotazo, pero es un bulo, y además llevado a cabo por alguien que no es nuevo provocando compartidos falsos masivos en las redes sociales. Lo único medio cierto de ese comunicado es que si Iñaki Urdangarin no estuviera en la cárcel, tampoco sería fácil enterarnos.