Opinión · Bulocracia

Baterías eléctricas a diésel

Tesla es una compañía californiana que entre otras cosas fabrica coches totalmente eléctricos de alta gama y sus baterías, coches que reúnen las cualidades soñadas: son solo eléctricos, así que no utilizan carburantes y no contaminan, pero ofrecen unas prestaciones envidiables: enorme potencia, aceleración, velocidad y amplia autonomía. Y sin humos ni ruidos.

También hay Tesla algo más comedidos y económicos, pero en general son caros, muy caros. Por ejemplo, los precios de serie del Model S van desde los 87.000 a los 165.000 euros. Pero muchos piensan que, pese al precio, compensa disponer de un Tesla y olvidar para siempre las gasolineras, así que podemos encontrarlos en algunos cuerpos policiales o, ahí mismo, entre esos vehículos negros VTC que tan poco gustan a los taxistas, pero que a los usuarios de ese servicio les encantan. Algunos llaman incluso antes de llegar: “Que llego, ojo al coche, salid todos”.

Algún taxi Tesla hay también. En cualquier caso, no es lo mismo aparecer en un Tesla negro que en un taxi Tesla. No hay color. Por otra parte, todo tiene un precio. No llamar a un Tesla VTC, que puede ser accesible, sino la producción y comercialización de este tipo de automóviles tan particulares, sobre todo teniendo en cuenta que la competencia no inquieta a la marca.

Los Tesla han surgido en la cuna de la tecnología e Internet, Silicon Valley, para convertirse en los reyes de los eléctricos. Han ido al espacio, protagonizado retos imposibles y demás excentricidades comerciales, y eso de que tengan ‘enchufe’ para recargar sus baterías ya ha suscitado alguna coña-bulo en Internet.

A primeros de este mes surgió en las redes sociales la foto de un Tesla, un eléctrico 100% de la Policía local de Zaventem, en Bélgica, que supuestamente estaba siendo recargado con un generador diésel. Lo cual resultaría cuanto menos incongruente.

Parece que no era cierto que estuvieran recargando un coche eléctrico con un generador a base de diésel, que las mangueras pasan de largo en la foto. Pero los que defienden que es real piensan que recargar un coche eléctrico con un generador de gasóleo tampoco es algo tan descabellado, y se basan en un experimento australiano que demuestra que la recarga de un coche eléctrico con un generador diésel contaminaría menos que el recorrido de un vehículo de gasoil con la misma cantidad de carburante.

Lo cierto es que desde que surgió este bulo que ahí sigue, hace un par unas semanas, se han propagado otras imágenes de coches eléctricos presuntamente recargados con generadores de gasoil, algo que ya recreó la serie de televisión La que se avecina, cuando el coche eléctrico de Enrique Pastor era recargado con un generador diésel que sus vecinos tomaban prestado a un feriante.

Es posible que en alguna ocasión se dé la paradoja de que un vehículo eléctrico tenga que ser recargado con un motor a gasoil. Un chisme que no contamina siendo recargado por otro que sí lo hace. Sí, seguro que ocurre. Pero de momento los que se ven en Internet son falsos.