Opinion · Bulocracia

Embajadores de estafadores

Adidas y Nike no buscan embajadores e influencers a través de las redes sociales, por mucho que éstas se llenen cada cierto tiempo de letreros. Y si tuvieran la intención de hacerlo, que no la tienen, nos enteraríamos seguro por sus canales oficiales, pero también por algún medio serio o por la propia publicidad de las compañías.

Ocurrió hace un año, el pasado verano y ahora otra vez, especialmente en Instagram. Alguien se hace pasar por alguna gran compañía con el reclamo de obtener “paquetes de ropa y accesorios exclusivos” o cualquier otra cosa, y lo que realmente busca son datos, o directamente el robo de la cuenta. En este caso a costa de adolescentes deseosos de popularidad, que está claro que es el público principal al que van dirigidos este tipo de falsos anuncios.

Las grandes firmas no buscan embajadores e influencers de esta burda manera, porque ya pagan cifras desorbitadas para tener a los que quieren. Y menos Zara, otra de las suplantadas, que ni siquiera invierte en esas cosas.

Hasta ahora han sido bloqueadas docenas de cuentas fraudulentas que buscaban incautos y la Policía Nacional ha alertado de este asunto en sus redes sociales, pero eso no ha impedido que se sigan creando nuevos reclamos engañosos y que continúen viéndose falsos anuncios de estos en Internet, y en varios idiomas. Se cuentan por cientos de miles las personas que han sido engañadas.

Cuidado también con las supuestas iniciativas de algunas marcas mucho más pequeñas que montan presuntos concursos o similares en las redes sociales, porque con demasiada frecuencia, con la excusa de participar en algo, piden likes, que les sigas, compartidos con amigos y lo que haga falta, y al final el participante no participa en nada más que en hacer publicidad de manera gratuita, en el mejor de los casos.