Opinion · Bulocracia

Atención social inmediata en Buenos Aires

He visto pasar por Facebook un letrero, compartido por una suministradora habitual de bulos que ya pasó por aquí, una de esos «tóxicos en Facebook ‘por si acaso'». Y me he emocionado. Sí, me he emocionado al verlo porque ha sido como encontrarme con un viejo amigo. Esta mujer que ha hecho posible el reencuentro cree que cumple una labor social al llenar su muro de alertas falsas, fuera de sitio y desfasadas en muchos casos. Pero este letrero del 108… Volver a compartir esto ahora, esto ya es vicio.

Porque buena parte de la población mundial aún no había nacido cuando surgió ese letrero hace más de un lustro, un cartelito argentino que ha vuelto a compartir hace unos días, el 1 de diciembre, una mujer de Murcia, y que ya lo puso en su muro de FB en su momento una chica de Cádiz, el 2 de octubre de 2013, hace más de cinco años. Ninguna de ellas es argentina. obviamente.

Y es que el 108 es un número de emergencias 24 horas del Gobierno de Buenos Aires, Argentina, que proporciona «atención social inmediata». Allí este letrero no será un bulo aunque estará desfasado. Aquí, simplemente no pinta nada, pero sigue sirviendo para decorar muros.

En España, y en el resto de la Unión Europea, es el 112 el número que aglutina todos los servicios de emergencia: policía, bomberos, ambulancias… Cada cuerpo dispone también de su propio número, o números, pero no es necesario aprendérselos, basta con llamar al 112. Además, es el único número totalmente gratuito. El resto de números de emergencia no tarifican aunque sí pueden tener un establecimiento de llamada, que son unos céntimos, pero el 112 es gratis total.

Lo que sigo sin explicarme es que el 108 haya vuelto ahora a casa por Navidad. Quizá se trate de un homenaje al River-Boca en el Bernabéu y a todos los aficionados llegados a Madrid desde Buenos Aires para presenciar en directo la final de la Copa Libertadores. Lo que parece evidente es que la mujer española que ha vuelto a difundir en su muro de Facebook este letrero albiceleste de 2013 a finales de 2018, no conoce «chiquitos» en esa situación. Menos mal.