Opinion · Bulocracia

Amores reñidos

Medios crédulos dan fe, o eso quieren, de un presunto nuevo estudio que viene a reafirmar aquella vieja frase de “amores reñidos son los más queridos”. Sí, se supone que hay un estudio, o varios, que dice que cuanto más os peleéis tu pareja y tú, más os queréis.

Pero esta vez no se han molestado ni en buscar una universidad a la que atribuirle el supuesto estudio o de ponerle algún nombre a los presuntos autores. Hablan únicamente de “estudios recientes” y de “los científicos afirman”, lo cual es muy poco científico, aunque sea reciente.

“Los científicos afirman que las parejas que se pelean mucho realmente se aman”. Ya les digo yo que no. Sin duda esta interpretación es de “científicos” de otras ramas, posiblemente asexuales, también. Decir eso puede ser incluso peligroso, porque en busca del ‘amor real’ se corre el riesgo de morir en el intento.

El asunto empieza con que “según encuestas recientes, el 44% de las parejas casadas creen que pelear más de una vez a la semana les ayuda a mantener relaciones saludables y productivas durante mucho tiempo”. El 56% restante no se sabe lo que cree. En todo caso, “más de una vez a la semana” pueden ser dos o docenas y dependerá también de la intensidad. Pero luego matizan que hay que discutir “de manera pacífica”, porque hacerlo así lleva a la pareja a un amor “verdadero y sincero”.

El ‘estudio’ este más que un relato científico parece un reportaje rancio del Pronto. O del Nuevo Vale. Esta supuesta teoría científica de ‘pelear es amor’ se apoya también en que “discutir facilita la comunicación” y “significa que ambos estáis muy comprometidos con la relación” y sois una “pareja sana”, cuyo amor será “más duradero”… Pero, para qué quieres que el amor sea más duradero, si te pasas el día discutiendo.

Llegados a que regañar convierte a la en pareja en “más apasionada”, “es un signo de madurez” y “alivia el resentimiento”, esto ya se desmonta solo.

Un altísimo porcentaje de parejas rompe porque discuten demasiado y, como no compensa, alguno de los dos se da cuenta de que eso no tiene sentido. Así que enarbolar la bandera de cómo durar más, no tiene mucho sentido, y menos regulando las discusiones.

Pese a todo, el argumento que más me convence de este pedazo de estudio es que afirma que pelear en pareja “te salva del aburrimiento”. Porque, aunque es una evidencia, conviene recordarlo.