Opinion · Bulocracia

El falso asedio de Rajoy a Catalunya cuando aún fumaba puros en público

Hubo un tiempo en que Mariano Rajoy Brey no era el que es, era muy diferente en apariencia, como una mezcla del hombrecillo del Monopoly y Groucho Marx, con sus trajes oscuros con corbatas de colores y su puro entre los dedos. Una imagen que erradicó con la llegada de la Ley Antitabaco, al menos públicamente. Porque según algunos allegados nunca ha dejado el humo, pero prometió que el último puro se lo fumaría el pasado 12 de octubre de 2018, coincidiendo con que iba a celebrar la Fiesta Nacional. Pero no se sabe. Con el vicio que ha tenido siempre…

Ya lo decía el propio Mariano en 2004:”Fumo todos los puros que me da la gana. Soy un fumador empedernido. Enciendo el primer puro después de desayunar y fumo todos los puros que me da tiempo a consumir desde ese momento hasta que me acuesto. En una jornada normal suelen ser diez o doce”.

Y eso son más de 300 puros al mes, una pasta. Porque al expresidente del Gobierno le gustan los habanos buenos y, a ese ritmo, es un gasto mínimo seguro de más de mil euros al mes en quemar tabaco, más de doce mil euros al año, si es que los paga a precio de mercado.

Pero puros cubanos aparte, de ocho años antes es una foto que se ve en las redes sociales en la que sale Rajoy ante un mapa de España en el que aparentemente ha colocado unos soldaditos verdes cercando Catalunya.

Y no, Mariano Rajoy ha hecho muchas cosas raras en su vida, pero que se sepa no se dedicaba en los noventa a jugar a los asedios de supuestos territorios hostiles.

Un año de fake news

La foto original la publicó Tiempo en 1996. La de ahora es un montaje de otro sitio satírico que se comparte en las redes sociales desde hace semanas. Es un bulo más de los muchos que ha protagonizado Rajoy en 2018 tras dejar de ser presidente del Gobierno, o poco antes. En abril un bulo le costó la vida. Murió en una cuenta de Twitter con muchos seguidores, a la que se dirigió después a través de un mensaje privado para pedir explicaciones.

Tampoco confundió a un chófer con el primer ministro de Dinamarca. Lo afirmaba El Mundo Today y lo difundieron muchos como cierto. Y era otra fake news que no había solicitado su prestación como expresidente del Gobierno, y aún más falso que renunciaba a ella, que decían algunos. Sí que la había pedido, pero no lo había hecho público.

Lo de los muñequitos asediando Catalunya de ahora, aunque es falso, quizá podría parecer creíble como hecho infantil de cuando Rajoy era más joven y colorido y sonreía. Nunca de su última etapa como presidente, cuando se puso serio y mandó para allá un barco decorado con un Piolín, el Coyote y el pato Lucas cargado de policías.