Opinión · Bulocracia

El clítoris es el timbre del diablo y otras patrañas mundanas

“¿Vale la pena un momento de placer por una eternidad en el infierno?”. “Mujer: ¡Salva tu alma! ¡No te toques!”. “El clítoris es el timbre del diablo, si lo tocas él vendrá”. Estas frases, que parecen de coña y lo son, y lo que conllevan, gustan mucho en todo el mundo a determinados sectores religiosos, cristianos, y encantan a los que están en contra de la masturbación porque su religión lo prohíbe. Por eso lo comparten en sus redes sociales como palabra de Dios… Te rogamos, Señor.

Si esto fuera cierto, Satanás no daría abasto. Lo curioso es que hay páginas cristianas ‘serias’ que recogen estas cuestiones, sabiendo o no que las han sacado de unos sitios en redes sociales que se hacen llamar Juventud Cristiana Anti-Sectas. Habitan en Twitter, en YouTube, en Instagram y en un par de facebooks desde hace años y tienen muchos miles de seguidores, especialmente en toda América. También imitadores.

Las cuestiones que publican las plantean desde la ironía, algo de lo que carecen muchos de estos religiosos a muerte, que adoptan algunas de sus patrañas sarcásticas como verdades absolutas. Por eso luego hay páginas cristianas que válgame Dios.

Entre los temas que suele tratar habitualmente Juventud Cristiana Anti-Sectas están este del clítoris como timbre del diablo, que es un clásico; lo perjudicial de la masturbación en general para ellas y ellos, y cómo evitar las recaídas; el preocupante consumo de drogas por parte de los “marihuanos” o “marijuanos”, que se “inyectan la marijuana” en vena o bien la esnifan; y desgracias varias.

Por ejemplo el anuncio de un gigantesco tsunami en Bolivia, que es junto con Paraguay el único país de Sudamérica que no tiene mar, aunque Paraguay sí tiene salida al Atlántico a través del Paraná y el Río de la Plata. Bolivia, nada. Bueno no puede nadar y por ello otra idea de peso para Juventud Cristiana Anti-Sectas es relacionar a Chile con Lucifer por no darle a los bolivianos salida al Pacífico.

No es ni de lejos un sitio religioso y cristiano este, como creen o les gusta creer a miles de personas, sino varias páginas de coña en redes sociales sobre la religión cristiana y otros asuntos mundanos sin una web que las respalde: la cura de la homosexualidad y de los deseos de masturbarse, lo malo que es el feminismo, el rock o el rap, y que la Tierra es plana son otros asuntos que se tratan, mejor o peor, para que unos se rían y otros recen.

Estas mismas temáticas podemos encontrarlas por cientos en otras tantas páginas que sí son religiosas y cristianas ‘de verdad’, especialmente si se trata de evangelistas de esos que montan ‘raves’ con docenas de fieles entregados. Ir a ver a los Casualties es una piscina de bolas al lado de esos fiestones donde hay trances constantes y surgen los milagros como nabos.