Opinion · Bulocracia

Manuela Carmena y el Islam

Manuela Carmena no profesa religión alguna. Le cuesta la católica, aunque asiste desde 2016 a la misa en honor a la Virgen de la Paloma y a algunos otros actos de la Iglesia. A las procesiones no va, ni ella ni su equipo.

Con la comunidad musulmana sí mantiene una relación excelente, que llevó al Ayuntamiento de Madrid en 2016 a financiar por primera vez el Ramadán de la capital, también la celebración del Año Nuevo Chino. Desde entonces cada año se destinan partidas de las arcas municipales a esos actos, al igual que las tienen la Semana Santa y otros eventos de la Iglesia católica o las fiestas navideñas.

A Carmena le gusta lo musulmán y no lo oculta, y es algo que le viene reprochando la oposición desde hace tres años. Pero la alcaldesa de Madrid no se ha convertido a nada, no se ha hecho musulmana «recientemente». Esta noticia falsa que vuelve a recorrer las redes sociales parte de un sitio llamado El Cadenazo, que la publicó a finales del pasado diciembre como contribución al Día de los Inocentes. También se puede ver en una web donde se inventan las noticias llamada 12minutos y ahí sigue instalada en las redes, al menos en Facebook.

Tampoco en su día regaló Carmena «cuatro mil viviendas para musulmanes» ni mandó «retirar el belén del Ayuntamiento» ni dar «una ayuda de 1.500 euros solo para inmigrantes«, que son otros bulos de los que ha sido víctima la alcaldesa madrileña.

«Golpe de oración»

Esta fake news para inocentes se ilustra con una foto en la que Carmena aparece con una gran cicatriz en la frente, que se produjo a consecuencia de una caída. Pero en el texto de El Cadenazo se afirma que la brecha se debe a que Carmena ejecuta con extrema devoción el «golpe de oración» cada una de las cinco veces que reza al día. Por ello se deja la sesera a diario en su empeño en la oración, literalmente.

Manuela Carmena no solo financia el Ramadán en Madrid desde hace tres años -el de 2019 será el cuarto-, también asiste a sus actos y participa activamente en ellos, al igual que algunos de sus concejales. Ha habilitado espacios para que los musulmanes que fallezcan puedan ser enterrados según sus creencias y ha alabado públicamente el pasado moruno de Madrid y algunos de los personajes que lo integraban.

Por todo esto, asegurar que la alcaldesa «se ha convertido al Islam» de incógnito podría resultarle creíble a ese sector que la critica por recelar de la Iglesia católica y acordarse de la comunidad musulmana. Pero no, esta información de la conversión de la alcaldesa al Islam es solo una noticia inventada y además para el Día de los Santos Inocentes que, por otra parte, es una conmemoración cristiana.