Opinión · Bulocracia

El invento del sida

Las teorías conspirativas sobre el origen del sida, para algunos creado intencionadamente en laboratorio con el objetivo de destruir a determinada población mundial, surgen cada cierto tiempo, como ahora, pero no son nuevas. Llevan ahí mucho tiempo y de vez en cuando vuelven a las redes sociales como si de alguna novedosa exclusiva se tratara.

Ahora podemos ver cómo se comparte una publicación que, aunque luce fecha del 9 de mayo de 2014, se vende como actual. En ella, se supone que “Milton William Cooper (Alto Oficial de la Inteligencia Naval de EE UU)” revela que “el VIH SIDA fue desarrollado en instalaciónes biológicas militares de la base de Fort Detrick en 1972 por el Pentágono, como parte del Proyecto MK-NAOMI, siguiendo una orden ejecutiva directa y dando cumplimiento a una Agenda global establecida por el Departamento de Estado”.

Después se aportan otros datos, como que ya en 1957 se empezó a gestar el sida, aunque no se materializó hasta muchos años después. Pero, en cualquier caso, fue algo premeditado y fríamente calculado.

Ese mismo año 2014, algunos fueron más lejos y mencionaron que “el sida se desarrolló en Estados Unidos desde 1962 a 1978” o que “el SIDA fue creado en USA para castigar a los negros“, como si a los blancos no les afectara. También para acabar con “los gais”, “los drogadictos” o directamente con “los enemigos de los Estados Unidos”. O sea que seguramente siendo negro, gay, drogadicto y enemigo de los Estados Unidos a un tiempo, estaba uno sentenciado con solo mirarse al espejo. Casi todos coinciden, eso sí, en que el sida fue obra de “EE UU”, del “Pentágono” o directamente de “la CIA”, según las versiones. Pero alguna llega a remontarse hasta Hitler.

También en septiembre de 2018 se compartió en Internet otra de estas teorías conspirativas, y otra más en 2016 que poco tenía que ver con la de dos años después, que mencionaba que “Robert Gallo inventó el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y lo patentó”.

Incluso el diario El País se atrevió con el asunto, pero fue en octubre de 1986, cuando el sida segaba montones de vidas a diario y aún no se vislumbraban ni paliativos ni soluciones.Tres científicos afirman que el virus del SIDA fue creado en laboratorio“, decía entonces este periódico, que recogía una información de EFE que citaba, a su vez, a la publicación sensacionalista británica Sunday Express.

Cada cual afirma lo que le parece, así es, aunque es lamentable que lo haga un medio o un supuesto medio de comunicación, y más aún que otros copien y publiquen la misma patraña. Pero ninguna de estas teorías se ha probado jamás, y mira que hay.

El origen del sida o del VIH, el virus que causa la enfermedad, no fue fruto de experimentos en laboratorios por parte de la CIA o del Gobierno estadounidense, que “probaron los efectos en Haití y en distintos lugares de África” sin medida, propiciando que el sida se expandiera por todo el mundo.

La explicación científica de cómo surgió el VIH habla de la mutación de otro virus similar que afectaba a simios y otras especies, cuya pandemia se dio de ‘manera natural’, sin laboratorios, en lo que hoy es la República Democrática del Congo hace un siglo, y acabó afectando también a los seres humanos tras mutar muchas décadas después.

Hay múltiples y variadas teorías conspirativas sobre el origen del VIH y del sida, y surgen porque va con los humanos tratar de encontrar culpables a los males que nos afectan y, a falta de argumentos, inventar es una opción que para algunos siempre está ahí.