Opinion · Bulocracia

El listo que todo lo sabe sobre el horrible caso de Iveco

El sábado se suicidó Verónica, una mujer de 32 años de Alcalá de Henares, casada, madre de dos niños y trabajadora de la planta madrileña de Iveco. Lo hizo tras enterarse de que sus compañeros de trabajo habían difundido en masa un vídeo sexual de ella grabado hace cinco años. Así que ahora Internet ‘clama justicia’ y nos deja un bulo en el que un sabiondillo afirma que «el asesino, segun la ley, si es que le condenan, ni siquiera pisará la carcel».

Luego menciona «una pena de tres meses a un año o una multa de seis a doce meses» para el «asesino» agarrándose a que el «Código Penal» lo «castiga» así. Es verdad que las penas de menos de dos años, sin antecedentes, no acarrean ingreso en prisión, pero quien afirma que el «asesino» no entrará en la cárcel, además de hacer demagogia, no tiene mucha idea. Es falso lo que publica en su Facebook y en otra página donde lo ha compartido, Historias Matritenses.

En primer lugar, habría que encontrarlo. Se desconoce de dónde parte el primer compartido. De hecho, las pesquisas se centran en identificar a ese hipotético primer difusor del vídeo o bien determinar si fue la propia Verónica quien lo compartió, queriendo o no, con algún compañero y éste inició la cadena.

En cualquier caso, de hallarse un primer difusor del vídeo, que algunos especulan que podría ser una pareja anterior de la fallecida, el Código Penal establece que la difusión de un vídeo íntimo, aun cuando se haya grabado con el consentimiento de la persona, conlleva una pena de cárcel de entre 2 y 5 años, no «de tres meses a un año». Por su parte, el resto de empleados de Iveco que compartieron el vídeo, de conocer el carácter ilícito de la acción, podrían ser condenados entre 1 y 3 años o multa de 12 a 24 meses.

Algunos aluden al artículo 197.7 del Código Penal, que cita una pena «entre los tres meses y un año de cárcel» para «quienes hayan compartido imágenes sin consentimiento», y piden una modificación del Código Penal que impida este tipo de casos. Pero ya se modificó en 2015 a tal efecto y precisamente por la difusión entonces de otro vídeo, el de la socialista Olvido Hormigos, que después saltó a los medios, desde Interviú, que la desnudó, a Gran Hermano VIP o a Mujeres y hombres y viceversa. Su vídeo sexual motivó que el Código Penal cambiara en 2015 para incluir situaciones como la que ella vivió, y los supuestos y sus penas aumentaron.

«Nuevas circunstancias sociales»

Esa última reforma del Código Penal por Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, en materia de violencia de género hace especial referencia «a la agravante de género y a los nuevos delitos de stalking y sexting».

«Los nuevos delitos de Stalking y Sexting son un reflejo de la adaptación del Código Penal a las nuevas circunstancias sociales». El delito de Stalking sanciona «conductas  que se llevan a cabo de forma insistente y reiterada por medio de las cuales se menoscaba gravemente la libertad y sentimiento de seguridad de la víctima, a la que se somete a persecuciones o vigilancias constantes, llamadas reiteradas, u otros actos continuos de hostigamiento». El delito de Sexting castiga la difusión sin consentimiento de contenidos íntimos obtenidos con la connivencia de la víctima.

Muchos años de cárcel

Con una sentencia de entre 2 y 5 años, quien difundió primero el vídeo entraría en prisión casi seguro y probablemente no lo harían los otros que lo compartieron. Pero puestos a especular, caben más delitos para el «asesino», que si resultara una expareja de la fallecida, convertiría el caso en violencia de género y acarrearía muchos más años entre rejas. También el artículo 143 del Código Penal prevé condenas de 4 a 8 años de cárcel para los delitos de inducción al suicidio, que igualmente entrarían entre las hipótesis, como el acoso.

La víctima no denunció la situación, solo lo hizo ante el departamento de Recursos Humanos de la empresa, que se desentendió, y eso complica las cosas, aunque tiene intención de hacerlo CC OO, sindicato al que pertenecía. Eso contribuirá a que se investigue a fondo este drama, que implica a los 2.500 empleados de Iveco que trabajaban con Verónica. Solo una investigación puede determinar el grado de implicación de un supuesto «asesino». En todo caso, hay muchas opciones que podrían llevarle a la cárcel durante muchos años.